LAS COSAS DEL GOBIERNO SOCIALISTA Y SUS AMIGOS

Los expresidente socialistas Chaves y Griñán vuelven al banquillo en la recta final del juicio de los ERE

Los ex presidentes de la Junta y otros 20 ex altos cargos son citados por el tribunal para oír las conclusiones finales de las partes

Los expresidente socialistas Chaves y Griñán vuelven al banquillo en la recta final del juicio de los ERE
Griñan con Chaves (PSOE). PD

Lo tremendo es la desvergüenza con que Pedro Sánchez, Susana Díaz y el PSOE en general, se pone de lado en este pringoso escándalo, el mayor de la historia de la corrupción en España (El vídeo que le gustaría esconder a Susana Díaz junto al nuevo sarao de los puticlubs ).

Los expresidentes de la Junta Manuel Chaves y José Antonio Griñán, junto a otros 20 ex altos cargos del Gobierno andaluz, vuelven este 29 de octubre de 2018 al banquillo de los acusados en la recta final del juicio del caso ERE, en el que se enfrentan a hasta ocho años de cárcel por prevaricación y malversación (‘La Ruta de las Putas’: Así son los 5 puticlubs donde fornicaban altos cargos de la Junta de Andalucía con dinero de los parados).

Tras diez meses de juicio llega el momento clave, en el que las partes expondrán sus conclusiones en informes finales sobre la responsabilidad de los 22 acusados en la creación y mantenimiento del «procedimiento específico» con el que del 2001 al 2010 el Gobierno andaluz dio 850 millones en ayudas sociolaborales y a empresas en crisis y si sirvió para eludir la fiscalización y dar las subvenciones de manera arbitraria (El último servicio de la feminista Gallego-Díaz a Sánchez: el escándalo de los puticlubs y las blacks del PSOE no es importante).

Será entonces cuando la Fiscalía Anticorrupción y las acusaciones populares de PP-A y Manos Limpias expongan si mantienen su acusación contra los 22 procesados, por los mismos delitos y con la misma petición de penas, o si a tenor de lo declarado por los propios acusados, más de 120 testigos y 9 peritos, introducen cambios.

En sus escritos provisionales, el Ministerio Público y las acusaciones populares solicitaron 10 años de inhabilitación por prevaricación para Chaves, los exconsejeros Gaspar Zarrías y Magdalena Álvarez, el exdirector de Presupuestos Antonio Lozano, el exviceconsejero José Salgueiro, el exsecretario de Hacienda Antonio Estepa y el exjefe del Gabinete Jurídico Francisco del Río.

Para Griñán, la exconsejera Carmen Martínez Aguayo y el exinterventor general Manuel Gómez, reclamaron seis años de cárcel y 30 de inhabilitación por prevaricación y malversación.

Por los mismos delitos pidieron ocho años de prisión y 30 de inhabilitación para los exdirectores de Trabajo Javier Guerrero y Juan Márquez; los exconsejeros José Antonio Viera, Antonio Fernández y Francisco Vallejo; los viceconsejeros Agustín Barberá y Jesús María Rodríguez Román; los exdirectores de IDEA Miguel Ángel Serrano y Jacinto Cañete y los exsecretarios de Empleo Javier Aguayo, Lourdes Medina y Juan Francisco Sánchez.

Todas las defensas mantienen la inocencia de sus clientes y piden la absolución, unos defendiendo la legalidad del sistema -amparándose en normas varias, su conocimiento por el Parlamento y la inexistencia de alerta del Interventor de riesgo de menoscabo de fondos públicos- y otros negando su competencia para decidir cómo se daban las ayudas o «cortar el grifo».

Las partes expondrán primero las conclusiones finales, donde pueden ratificar las iniciales o introducir modificaciones, aunque necesariamente para retirar acusaciones o incrementar la petición de penas, también pueden cambiar el relato de los hechos en el que se basan en función de lo que consideran acreditado en el juicio.

En caso de cambios por parte de la Fiscalía, algunas defensas pedirán suspender el juicio para estudiarlos y responder en sus conclusiones, si bien el tribunal está decidido a cumplir el calendario y acabar el juicio a finales de noviembre.

Tras las conclusiones, las partes expondrán sus informes finales, más extensos, en los que argumentarán según lo visto en el juicio por qué mantienen sus acusaciones y defensas, una exposición para la que el fiscal prevé que necesite tres o cuatro sesiones y el PP-A un par de ellas ya que las acusaciones deben acreditar los indicios de delitos que ven en cada uno de los 22 procesados.

Posteriormente será el turno de las defensas, cada una centrada en su cliente, y tras ello el tribunal dará a los acusados un turno por si quieren ejercer el derecho a una última palabra.

La mayoría ha adelantado que seguirán las instrucciones de sus abogados y no es previsible que muchos hagan uso de este derecho, aunque algunos, como el interventor, podría decir algo.

Tras ello, el juicio quedará visto para sentencia en una fecha muy próxima a las elecciones autonómicas del 2 de diciembre, y el tribunal se retirará a deliberar para dictar un fallo que tardará meses en conocerse.

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