Política
Dolores Delgado, Baltasar Garzón y el excomisario Villarejo. EP

Como jugada, para un tipo supuestamente bragado en la pelea en las cloacas y con tantos años de vuelo a la espalda, es un cagada mayúscula, porque esas amenazas no se hacen a voces sino en susurros y lejos de los medios de comunicación ('La comilona del Rianxo': Lola, Villarejo, 'El Gordo', Garzón y dos comisarios del montón).

En una pifia memorable, que probablemente le condene a seguir entre rejas 'sine die', el comisario jubilado José Manuel Villarejo mandó este 9 ce enero de 2019  una insólita carta abierta a Pedro Sánchez, en la que le amenaza casi literalmente con 'echarle abajo el tenderete' (La Audiencia Nacional revoca el archivo del caso del comisario Salamanca, el amigo de Villarejo).

Villarejo, que no ha medido sus pasos y a quien la ministra de Defensa, Margarita Robles, advirtió tajante este miércoles que "nadie del Estado de Derecho va a aceptar amenazas de nadie", lleva más d eun año en prisión provisional acusado de organización criminal, extorsión, blanqueo y cohecho ('La Gran Comilona: le dicen a la ministro Delgado que Villarejo montó un burdel de lujo para sacar información y le parece normal).

Es este patético intento, el segundo que hace Villarejo por salir de prisión en menos de 15 días (La cárcel de Estremera interviene al ex comisario Villarejo las comunicaciones con el exterior).

El comisario, que tiene veleidades literarias y se ha vanagloriado muchas veces de hacer bailar a su son a numerosos periodistas,  titula su misiva  "Carta abierta a Pedro Sánchez" ('La comilona del Rianxo': momentos gore en el festín de la ministra con Villarejo).

El documento tiene tres páginas, va dirigido al presidente del Gobierno y está escrito desde la cárcel de Estremera (Madrid).

El policia, en prisión preventiva desde el 5 de noviembre de 2017 por orden de la Audiencia Nacional por delitos de organización criminal, cohecho, blanqueo, descubrimiento y revelación de secretos y extorsión, amenaza al socialista Sánchez con "destapar la verdad" en relación a operaciones secretas del Estado para "acreditar" así su "inocencia".

Villarejo condiciona en esa carta su estrategia de defensa, que advierte la centrará en "desvelar" información que "debería permanecer siempre en la penumbra".

Es más, amenaza con dar datos "de forma inminente" de operaciones vinculadas con el Centro Nacional de Inteligencia (CNI).

El comisario escenifica con esta carta su guerra abierta contra el director del CNI, Félix Sanz Roldán, al que acusa de amenazar "a determinados jueces de la Audiencia Nacional", trabajar "a favor de potencias extranjeras como Venezuela", permitir que "en Cataluña el CNI dejara de informar sobre cuestiones trascendentales como los movimientos bancarios en el extranjero de determinados políticos separatistas".

Villarejo, que critica a Pedro Sánchez por haber "fijado por anticipado" una "sentencia condenatoria" contra su persona, usa esta carta para advertirle del riesgo que corre "la estabilidad de las más altas instituciones de España".

"Todos los países civilizados usan de agentes de un perfil singular como el mío para realizar determinados trabajos que casi nadie quiere hacer por el riesgo que se contrae".

Asegura después que se le "impidió" declarar en el Congreso de los Diputados antes de ser detenido y que permanece "encarcelado para que no pueda contar la realidad de los hechos tan graves" que dice conocer.

No es la primera vez que este ex agente de Policía remite escritos desde prisión. El pasado 26 de diciembre, el comisario difundió a través de su esposa -Gemma Alcalá, imputada también en el llamado caso Villarejo- un audio grabado en la cárcel en el que atacó a Sánchez, al CNI, a Podemos y a los fiscales encargados de su investigación.

El pasado 19 de diciembre de 2018, el abogado de Villarejo remitió un escrito al Juzgado Central de Instrucción número 6, encargado de su causa, pidiendo protección "física y moral" al juez porque teme por su vida en la cárcel.