Política
Dolores Delgado, Baltasar Garzón y el excomisario Villarejo. EP

Si realmente no querían que les vieran juntos, lo podían haber hecho en un domicilio, pero el asunto canta, porque tuvieron estrecha relación en el pasado y no es la primera vez que un almuerzo les hace salir en los papeles ('La Gran Comilona: le dicen a la ministro Delgado que Villarejo montó un burdel de lujo para sacar información y le parece normal).

La ministra de Justicia, Dolores Delgado, y Baltasar Garzón han disfrutado de una comida íntima en el asador ‘La Manduca de Azagra', en el 14 de la calle Sagasta de Madrid (La ministra Delgado le dijo a Villarejo en la comilona que jueces y fiscales acabaron con menores en un viaje a Colombia).

La socialista y el juez mantienen una muy buena relación y, pese a su discreción a la hora de los encuentros, sus reuniones están en el punto de mira por ser Garzón el abogado de un de los principales policías implicados en la ‘operación Fondos Reservados' ('La comilona del Rianxo': momentos gore en el festín de la ministra con Villarejo).

El comisario Enrique García Castaño, más conocido como el ‘Gordo', eligió al abogado Garzón para defenderle por su supuesta implicación en la operación montada por mandos policiales y coordinada por el comisario Villarejo por la que se sobornó al chófer de Luis Bárcenas para recuperar documentos y grabaciones que se habían llevado el ex tesorero del PP de la sede de Génova (El exjuez Garzón, defensor de los comisarios del 'Caso Villarejo', se ofrece a Carmena como candidato en Madrid).

La Moncloa solicitó al Ministerio del Interior, entonces bajo el mando de Jorge Fernández Díaz, la puesta en marcha de un operativo policial para rescatar los documentos confidenciales del PP porque podían ser utilizados por Bárcenas para presionar y chantajear al entonces presidente del Gobierno, Mariano Rajoy (El exjuez Garzón, defensor de los comisarios del 'Caso Villarejo', se ofrece a Carmena como candidato en Madrid).

En aquellas fechas, el ex tesorero se encontraba en la cárcel de Soto del Real por la causa Gürtel (El ex juez Garzón intenta anular pruebas y apartar a los fiscales del 'caso Villarejo').

Ahora, en el marco de la ‘Operación Fondos Reservados', la posición de la Fiscalía se convierte en pieza clave para el destino del cliente de Baltasar Garzón. Por ello, la relación del abogado con la ministra Delgado, de quien depende la Fiscalía General del Estado, es especialmente polémica (Dolores Delgado, la fiscal que parecía la novia de Garzón, comía con Villarejo y acabó de ministra).

Garzón y Delgado comparten una dilatada amistad acuñada cuando ambos coincidieron en la Audiencia Nacional.

No es la primera vez que se les ve manteniendo una comida privada. En esta ocasión, se trataba del asador La Manduca de Azagra, un restaurante navarro de trato familiar.

Según las imágenes a las que ha tenido acceso OKDIARIO, Garzón y Delgado han compartido una comida que ha durado algo más de dos horas en la que han dedicado gran parte de la misma a hablar.

La ministra y el exjuez han compartido casi una hora de sobre mesa en una esquina del salón del restaurante. Se han sentado uno al lado del otro y no frente a frente.
Audios compremetedores

En septiembre de 2018, el digital ‘Moncloa.com', publicaba unos audios en los que Delgado, entonces fiscal, comentaba con Villarejo y Garzón que en un viaje de trabajo a Cartagena de Indias (Colombia) vio a "un grupo de tíos del Supremo y la Fiscalía con menores de edad".

En aquel momento, Garzón no dudó en defender a su amiga alegando que las grabaciones se encontraban "sacadas de contexto".