Política
Luis Corujo, Gabriel Rufián y Fernando Grande-Marlaska. PD

Ha pinchado en hueso el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska. Su departamento, a instancias de un senador bilduetarra, procedió a expedientar al guardia civil Luis Corujo por sus críticas al diputado Gabriel Rufián (ERC) -Un Guardia Civil pone firme al chivato Gabriel Rufián con una dosis doble de su misma medicina-.

Toda la historia comienza a finales del mes de diciembre de 2018 cuando el parlamentario de las bufonadas varias en el Congreso actuaba cual niño chivato al que hubiesen robado el bocadillo en el patio del colegio al Ministerio del Interior -La bufonada del chulesco Rufián en el Congreso con su desafiante ninguneo a Pastor-.

Pero lejos de arrugarse, el guardia civil le ha contestado de manera contundente:

Pues bien, ya con el expediente en su mano, Corujo saltó contra Marlaska asegurando que a él no le van a callar y que la neutralidad que supone llevar su uniforme no le impide expresar sus opiniones políticas -El ministro Marlaska pretende sancionar a instancias de Bildu a un guardia civil por retuitear 'fuera de servicio' contra Sánchez-.

Juan Velarde es redactor de Periodista Digital @juanvelarde72