Hoy sería delito... o estaría prohibido

Hoy sería delito… ‘El Diario de Noah’

Hoy sería delito... 'El Diario de Noah'PD

A pesar de que nos cueste reconocerlo, el cine romántico es uno de los géneros más demandados por el público. El amor ha sido, es y será el eje central de la mayoría de los filmes a lo largo de los años, independientemente del género.

Y en ese sentido, ‘El diario de Noa‘ (Nick Cassavettes, 2004), fue todo un hito.

La película -una historia de chico pobre conoce a chica rica-, hizo recuperar a toda una generación de adolescentes (y no tanto) la fe en un amor que vence cualquier dificultad, impedimento, enfermedad, compromiso matrimonial, distancia o penuria.

Recrea todo lo que tiene el amor de aspiracional. Nos vende un mañana edulcorado lleno de días “azules y soleados”, pelo de “parasiempres”. ‘El diario de Noa’ aparecía como el drama perfecto para regocijarse en el ideal del amor romántico y soltar alguna que otra lagrimita con su final… hasta ahora.

Revisando la conducta del icónico personaje de Noah desde la perspectiva jurídica y de lo políticamente correcto actual, la película plantea justificadas dudas legales y morales. Partiendo de la escena aquí presentada, el antes romántico inicio de la relación sentimental entre los protagonistas adquiere un tono cuasi delictivo.

Aunque el Tribunal Supremo se ha mostrado en ocasiones contrario a estimar delictiva la advertencia amenaza de suicidio en el marco de rupturas sentimentales, su utilización como medio para manipular a otros no puede descartarse en plano como una vertiente de la coacción.

El DELITO DE COACCIONES se encuentra tipificado en el artículo 172 del Código Penal, y castiga con una pena de cárcel de hasta 3 años a quienes, utilizando violencia, compelan a otro a hacer algo que no quiere. El concepto de violencia en este delito es sumamente flexible e incluye variadas manifestaciones de la intimidación.

La conducta de quien trepa a una noria y, colgándose de un brazo, amenaza a una chica con dejarse caer si no accede a tener una cita con él reviste un carácter tan agresivamente conminatorio que con toda probabilidad justificaría la apreciación de la violencia, sin que el hecho de compeler a efectuar lo que no se quiere presente duda alguna, toda vez que la protagonista de la escena lo manifiesta expresamente en reiteradas ocasiones.

Artículo 172

1. El que, sin estar legítimamente autorizado, impidiere a otro con violencia hacer lo que la ley no prohíbe, o le compeliere a efectuar lo que no quiere, sea justo o injusto, será castigado con la pena de prisión de seis meses a tres años o con multa de 12 a 24 meses, según la gravedad de la coacción o de los medios empleados. (…)

La escena analizada es solo un ejemplo de las múltiples incorrecciones políticas presentes en la película, desde el inconsentido tocamiento de pechos que obliga al personaje femenino a retirar la mirada  hasta la insistencia del personaje de Ryan Gosling que lleva a Rachel McAddams a tumbarse sobre en medio de la carretera jugándose la vida, pasando por las decenas de discusiones y peleas entre los “enamorados”. El mero hecho de escribir obsesivamente cartas diarias a una mujer sin que existe una sola respuesta, una vez retirado el filtro del romanticismo desmesurado, podría tener encaje dentro del DELITO DE ACOSO, conforme al cual se castiga con penas de hasta 2 años de prisión a quienes alteren el desarrollo de la vida de otra persona persiguiéndola o contactando a través de medios de comunicación.

Artículo 172 ter

1. Será castigado con la pena de prisión de tres meses a dos años o multa de seis a veinticuatro meses el que acose a una persona llevando a cabo de forma insistente y reiterada, y sin estar legítimamente autorizado, alguna de las conductas siguientes y, de este modo, altere gravemente el desarrollo de su vida cotidiana:

1.ª La vigile, la persiga o busque su cercanía física.

2.ª Establezca o intente establecer contacto con ella a través de cualquier medio de comunicación, o por medio de terceras personas. (…)

Puede que la personalidad insistente y obsesiva de Ryan Gosling en la película robase los corazones de toda una generación, pero analizando mínimamente su conducta a lo largo de este clásico moderno del cine romántico, con toda probabilidad, los suspiros que evocó serían hoy una montaña de denuncias y órdenes de alejamiento.

Te puede interesar

Autor

Álvaro Rojo Quintana

Álvaro Rojo Quintana es abogado penalista, letrado del turno de oficio y CEO de Red Bunker (firma especializada en compliance, ciberseguridad y protección de datos).

Recibe nuestras noticias en tu correo

Experto
Álvaro Rojo QuintanaLegal

Álvaro Rojo Quintana es licenciado en derecho y diplomado en estudios empresariales por la Universidad Pontificia de Comillas, postgraduado en Compliance por la Universidad Carlos III y la Universidad Pompeu Fabra y certificado en Compliance por la Asociación Española de Compliance.

Álvaro Rojo es abogado penalista, letrado del turno de oficio y CEO de Red Bunker (firma especializada en compliance, ciberseguridad y protección de datos).

Lo más leído