José Manuel Franco declaró durante hora y media en un juicio que crispa al PSOE y Podemos

El delegado del Gobierno aplica el ‘método Sánchez’ para justificar el 8-M: «No había elementos para prohibir la marcha»

La jueza Carmen Rodríguez-Medel le investiga por un presunto delito de prevaricación

El delegado del Gobierno aplica el 'método Sánchez' para justificar el 8-M: "No había elementos para prohibir la marcha"
El socialista José Manuel Franco y Pedro Sánchez PD

José Manuel Franco aplicó el ‘método Sánchez’ en el juicio del 8-M.

El delegado del Gobierno en Madrid utilizó la misma técnica que los líderes del PSOE y Podemos: negar que existiera información o recomendaciones suficientes para cancelar la multitudinaria marcha feminista.

A pesar de que la Fiscalía de Dolores Delgado intentó evitar la investigación del 8-M se mantenga, la jueza Carmen Rodríguez-Medel rechazó archivar el caso por un presunto delito de prevaricación de José Manuel Franco.

En su defensa, el delegado del Gobierno afirmó que «no había ningún elemento» en aquellas fechas que llevase a prohibir la manifestación.

«No había ninguna recomendación en aquel momento que llevase a la Delegación a prohibir el ejercicio de un derecho fundamental como el derecho de manifestación», insistió.

Una versión que va en contra de las conclusiones a las que llegaron tanto los informes de la Guardia Civil (que desencadenaron en la ‘purga’ de Fernando Grande-Marlaska en la cúpula de la Benemérita), como en los informes médicos forenses.

Ante la información en contra, José Manuel Franco insistió en «dejar perfectamente claro que la actuación de la Delegación ha sido siempre con arreglo a la ley y a las noticias que de los expertos se iban tendiendo del coronavirus».

El delegado del Gobierno no fue el único que se enfrentó a las preguntas de la jueza, ya que también participarán como testigos: el secretario general de la Delegación del Gobierno, Fernando Talavera; el director del Gabinete Técnico, Luis María Sanz, y el director de Seguridad Ciudadana, José Luis Correas.

Tensión en el PSOE-Podemos

El segundo informe médico forense del 8-M crispó al Gobierno de Pedro Sánchez.

El documento apunta a que «la hecatombe en España se veía venir» y que el Gobierno del PSOE y Podemos conocía, semanas antes del 8 de marzo, el riesgo para la salud pública que representaba celebrar las manifestaciones feministas.

Una información a la que, según el informe médico forense Julio Lorenzo Rego, tenían acceso el ministro de Sanidad, Salvador Illa, y el director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES), Fernando Simón.

En concreto, apunta a que:

«Un tsunami se prevé, se sabe que va a venir porque ha existido un fenómeno previo, terremoto con epicentro en el fondo del mar, que así lo indica. La situación de hecatombe en España se veía venir. No sólo porque ‘a posteriori’ es más fácil de analizar, soy consciente de ello, sino porque quien sabe sobre epidemiología -los profesionales del CCAES- y se dedica a ello domina los parámetros predictivos y no es algo imprevisible, como afirmó una destacada dirigente en una entrevista», explica el forense Julio Lorenzo Rego.

Una información que apunta en contra del Gobierno en el caso que lleva la magistrada Carmen Rodríguez-Medel y que investiga un posible delito de prevaricación por el que imputó al delegado del Gobierno en Madrid, José Manuel Franco.

El informe médico forense reprocha a las autoridades la falta autoprotección ciudadana de quienes asistieron a manifestaciones como la del Día de la Mujer del 8 de marzo.

Una situación que ocurrió, según explica el forense, debido a que no se alertó del «gran riesgo» que existía de contagiar el coronavirus.

Presiones comunistas

A pesar de las presiones de la Fiscalía General del Estado al Juzgado de Instrucción número 51 de Madrid la investigación del del 8-M no se ha paralizado.

Sin embargo, fue necesario que la jueza realizara un comunicado de 17 páginas para responder a las peticiones de archivar el caso, tanto de la Fiscalía como de la Abogacía del Estado.

La izquierda no solo apuntó a la magistrada y a la Guardia Civil, sino también al médico forense que realizó el segundo informe.

Ante unas conclusiones tan demoledoras para el PSOE y Podemos, la extrema izquierda puso en marcha la maquinaria de desacreditación del médico forense.

El escogido fue el ‘experto’ en bulos: Antonio Maestre.

El tertuliano apuntó en dos sentidos: la vinculación de Lorenzo Rego a los «legionarios de Cristo» y la falta de rigor científico en el informe.

Una técnica similar a la que ya implementó la extrema izquierda contra el coronel Diego Pérez de los Cobos y los informes de la Guardia Civil. Al parecer, solo son profesionales capacitados los que dan la razón al Gobierno. El resto, fanáticos religiosos o amantes de “recortar titulares de prensa”.

Incluso el portavoz de Podemos, Pablo Echenique, aprovechó para tratar de desprestigiar al médico forense:

“Sería irrelevante que el forense del «caso 8M» sea Legionario de Cristo, si su trabajo fuera profesional. Pero cuando no aporta evidencia científica más allá de la fe y escribe párrafos vergonzantes como este, ayuda a entender las cosas”, indicó en las redes sociales.

Apoyo de la OMS

Aunque la izquierda puso en tela de juicio las conclusiones del informe médico forense, un documento de la Organización Mundial de la Salud (OMS) apunta en el mismo sentido que Lorenzo Rego.

El informe, del 16 de marzo de 2012, advierte que “las concentraciones multitudinarias entrañan riesgos para la seguridad sanitaria, y pueden poner directamente en peligro la salud de la población”. Un aspecto que resulta más evidente al conocer la rapidez con la que se propagaba el coronavirus en Asia.

Sin ser “legionarios de Cristo”, desde la OMS dejan claro que: “las concentraciones multitudinarias pueden dar lugar a situaciones sanitarias y sociales urgentes y complejas, en las que influyen la finalidad de la concentración, la cantidad de gente reunida y factores externos”.

Un aspecto que matiza con un claro: “los riesgos de salud pública pueden aumentar debido al estrecho contacto en los lugares de reunión”.

La OMS incluso cita a un grupo de investigadores que realizó un estudio prospectivo en dos hospitales durante el Hayyy.

Los científicos descubrieron que las enfermedades respiratorias eran la causa más frecuente (57%) de admisión en el hospital y la neumonía, la principal responsable del ingreso del 39% de todos los pacientes.

Unos datos que, según la organización mundial, se repitieron en los Juegos Olímpicos de Invierno de Salt Lake City en 2002.

Resulta lógico que, conociendo esta tendencia científica y sumando a la fórmula un riesgo tan alto como el COVID-19 (justamente vinculada a enfermedades respiratorias), el médico forense afirme que «la hecatombe en España se veía venir».

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA
Autor

José Antonio Puglisi

Periodista italovenezolano especializado en economía y periodismo de investigación.

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído