MARLASKA LAS SIENTA EN EL BANQUILLO POR DESOBEDIENCIA

Entrevista a una de las detenidas por poner el himno frente al casoplón de Iglesias: «No tenemos libertad, esto es una dictadura»

Son las 16.20 horas y tres amigas deciden a salir a pasear con la bandera de España y la música del himno en el móvil por los aledaños de Galapagar, el municipio madrileño en el que reside a todo lujo y rodeado de excepcionales medidas de seguridad el vicepresidente Pablo Iglesias y su pareja Irene Montero.

La seguridad es intimidante. Decenas de guardias civiles y coches patrulla delante del domicilio. Las miradas de los agentes son de una frialdad absoluta. Las tres amigas deciden sentarse en un banco a escuchar música con el móvil. Suena entre las canciones el himno de España.

Al volver,  el recorrido habitual de regreso estaba cerrado por la Guardia Civil, por lo qeu deciden ir por otro lado que sí está permitido. Allí son retenidas por los agentes.

La sorpresa es que están imputadas por desobediencia tras negarse a identificarse y cruzar el perímetro de seguridad del chalé del vicepresidente.

El atestado relata «que siendo las 17:23 horas del presente día [29 de junio] aparece un grupo de personas conformado por cuatro individuos de sexo femenino, que las mismas se han bajado de unos vehículos y se han dirigido hacia la zona del perímetro de seguridad de la casa, cita esta en el lugar descrito anteriormente y que es la residencia del vicepresidente del Gobierno don Pablo Iglesias y la ministra del Gobierno doña Irene Montero», según publica OKdiario.

La denuncia de la Guardia Civil narra «que estas personas portaban banderas de España, un paraguas con la bandera de España y que se encontraban grabando con sus terminales móviles en los aledaños de la vivienda, fuera del perímetro de seguridad».

LAS DOS AMIGAS DESMIENTEN A LA GUARDIA CIVIL

PD ha podido hablar con una de las amigas, Claudina G., una de las dos detenidas (la otra no fue multada) y que niega rotundamente la versión de la Guardia Civil de haber sido detenida por negarse a identificarse, según el atestado.

«Jamás traspasamos el perímetro de seguridad. Nos retienen. Una hora y media esperando. No nos dejaban marchar porque estaban buscando cómo sancionarnos por una infracción que no existía. Ellos pegados al teléfono sin darnos explicaciones y nosotras preguntando por qué fuimos detenidas. Finalmente nos dicen que hemos cometido un delito contra la autoridad por no haber obedecido sus órdenes, algo que no era cierto», relata Claudina.

«Cero escrache. Eso está prohibido. Nunca fue nuestra intención hacer ningún escrache. Llevábamos la bandera porque es el símbolo de España y es una manera de reivindicar cómo está sufriendo nuestro país y hacérselo saber a Iglesias»

«El trato de los guardias civiles fue frío. No puedo revelar las cosas que escuché mientras hablaban por teléfono. Lo que puedo decir que hablaban con altos cargos de la GC»

«Si esto me lo hacen a mí que no soy nadie no quiero pensa lo qué no harán en las instituciones. Lo que viví es durísimo».

Este 1 de julio de 2020 las dos amigas se sientan en el banquillo en el Juzgado 1 de Collado Villalba. Como en una auténtica dictadura.

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA
Autor

Luis Balcarce

Desde 2007 es Jefe de Redacción de Periodista Digital, uno de los diez digitales más leídos de España.

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído