El arresto está vinculado al ‘Caso Tándem’

La Policía detiene a Gemma Alcalá, la mujer del ex comisario Villarejo, por orden de la Fiscalía Anticorrupción

El policía, encerrado en la prisión de Estremera, está a punto de cumplir tres años en prisión preventiva

La Policía detiene a Gemma Alcalá, la mujer del ex comisario Villarejo, por orden de la Fiscalía Anticorrupción
Pepe Villarejo con Gemma Alcalá. PD

Todo parece indicar que era ella, Gemma Alcalá, la verdadera ‘número 2’ del comisario Villarejo.

La esposa del policía, encerrado en la prisión de Estremera y a punto de cumplir tres años en prisión preventiva, era la persona que impartía alguna orden, cuando no lo hacía el ‘jefe’, quien nunca delegaba nada.

La Policía Nacional ha detenido este 23 de octubre de 2020 a Gemma Alcalá, en relación a la investigación de los espionajes que supuestamente llevaba a cabo a políticos, empresarios y personalidades de otros ámbitos.

Además, han sido arrestadas otras cuatro personas del entorno del ex comisario, en una operación coordinada por la Fiscalía Anticorrupción.

El operativo corrió a cargo de la Unidad de Asuntos Internos de la Policía Nacional. Uno de los arrestados, fuera de Madrid, es un expreso que compartió celda con Villarejo.

Gemma Alcalá, periodista de formación aunque nunca ejerció realmente como tal, ha sido arrestada en Madrid.

En la investigación sobre las escuchas y actividades ilegales de Villarejo que lleva a cabo el juez de la Audiencia Nacional Manuel García-Castellón dentro del denominado caso Tándem, aparece en repetidas ocasiones el nombre de la mujer del ex comisario, que en las próximas horas pasará a disposición judicial.

La Fiscalía Anticorrupción pide 50 años de cárcel para ella por hacerse pasar por cazatalentos asumiendo una identidad ficticia para acercarse a una empleada del bufete al que iba a investigar Cenyt con el fin de ganarse su confianza.

Por estos hechos fue procesada en el marco de esta parte concreta del caso, bautizado como Iron, aunque su defensa pidió el archivo de la causa alegando que se le estaba dejando a los pies del banquillo por ser la mujer del comisario «y nada más».

Aunque el domicilio familiar del policía ya fue registrado por los agentes al mando de esta causa, en esta ocasión han vuelto a hacer lo propio.

De hecho, se han incautado de correos electrónicos y documentos en papel.

Sin embargo, ahora el objetivo no es el policía, acusado de integrar una organización criminal, sino su mujer, en quien también se apoyó para ocultar su fortuna en el extranjero.

Tanto es así que las pesquisas sobre el patrimonio oculto del comisario pusieron de manifiesto que Alcalá figuraba como autorizada en cuentas de sociedades radicadas fuera de España como CPD Real Estate S.L.

En esta firma también estuvo autorizado un empleado de Villarejo en Cenyt, el abogado Rafael Redondo, cuyo papel en todo el embrollo es mucho menor del que algunos han pretendido. Servía esencialmente de pantalla.

El nombre de Gemma Alcalá ha salido a relucir incluso en los interrogatorios practicados en estos años.

Así, por ejemplo, el presidente de ACS y del Real Madrid, Florentino Pérez, explicó en su declaración como perjudicado por un encargo de espionaje que tuvo conocimiento de que le querían chantajear desde un medio de comunicación.

El empresario expuso ante los investigadores que el medio le quería extorsionar con ese material que proporcionó Gemma Alcalá. Según dijo, la esposa de Villarejo vendió documentos y grabaciones que le salpicaban y por los que le pedían un millón de euros que se negó a abonar.

El hecho de que su marido grabara todas las reuniones que mantuvo durante décadas ha hecho que aparezca en muchos de los audios que figuran en la causa.

Algunos de ellos se encuentran en la pieza bautizada como Pintor. En la misma se ha actuado contra el marido de Ana Rosa (Juan Muñoz), y su hermano por haber recurrido a los servicios del agente encubierto para obtener información reservada para presionar a un exsocio (apodado como ‘Pintor’) por una deuda. Algunos de dichos audios se grabaron durante encuentros con personas cercanas a los hermanos Muñoz. En los mismos participó Alcalá aunque siempre optaba por un perfil bajo.

A todo ello hay que añadirle que el caso Tándem no es la única cuenta pendiente de Alcalá con la Justicia.

También ha sido procesada junto con el comisario y el periodista Carlos Mier por la presunta grabación ilegal de una reunión entre miembros del CNI y el exjefe policial Marcelino Martín-Blas en la que se habló de una investigación abierta en el momento de los hechos al pequeño Nicolás. La Audiencia Provincial de Madrid confirmó hace un año su procesamiento en este asunto por el cual se acusa a Villarejo de grabar ese encuentro y posteriormente difundirlo en prensa a través del portal Información Sensible dirigido por Alcalá. Por estos hechos afronta una petición de la Fiscalía de tres años de prisión.

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