ERC quería modificar el Código Penal para eliminar las sanciones de prisión para las injurias a la Corona o a España

Una sentencia del Constitucional zarandea a Gabriel Rufián y su plan de quemar impunemente banderas de España

El Tribunal Constitucional sentenció que ultrajar la bandera nacional es un delito y no puede ser considerado una muestra de libertad de expresión

Una sentencia del Constitucional zarandea a Gabriel Rufián y su plan de quemar impunemente banderas de España
Gabriel Rufián PD

Una sentencia del Tribunal Constitucional destrozó los sueños de Esquerra Republicana (ERC).

El partido independentista avanzó, en agosto de 2020, que presionaría para modificar el Código Penal con el objetivo de contar con total impunidad para quemar banderas de España o las fotos de Felipe VI (o cualquier miembro de la Familia Real).

Para lograr cambiar las leyes, ERC llevó el martes 27 de octubre una proposición de ley (PNL) al Congreso de los Diputados para despenalizar la quema de banderas de España y las injurias al Rey.

En concreto, los independentistas quieren derogar los artículos del Código Penal que contemplan penas de prisión por el delito de injurias a la Corona y de ultrajes a España, como la quema de banderas u otros símbolos patrios.

Sin embargo, este 15 de diciembre se ha conocido una sentencia que echa por tierra todos los planes de ERC.

En concreto, el Tribunal Constitucional ha emitido una sentencia en la que considera que ultrajar a la bandera de España constituye un delito al no estar amparado por la libertad de expresión.

Es decir, que se derrumba la tesis planteada desde la extrema izquierda para tener ‘luz verde’ a los ataques de los símbolos patrios, como la bandera española.

El fallo del Constitucional nace con polémica, ya que los miembros del tribunal de Garantías se han mostrado absolutamente divididos, y la resolución ha sido emitida con tan solo un voto de diferencia.

De hecho, la división es de tal calado, que desde el Constitucional se ha enviado sólo la parte dispositiva del fallo, pues los magistrados que avalaban la libertad de expresión han anunciado la emisión de un voto particular.

El caso responde a un recurso de casación presentado por la Confederación Intersindical Galega (CIG), el sindicato nacionalista relacionado con el partido Bloque Nacionalista Galego, que instó a quemar “la puta bandera de España” durante una manifestación celebrada en el Arsenal Militar de Ferrol (A Coruña) en el año 2014.

Los hechos ahora valorados por el Tribunal de Garantías español ocurrieron el 30 de octubre del año 2014 frente al Arsenal Militar de Ferrol durante la ceremonia de izado de la bandera.

Mientras esto sucedía, varias personas del sindicato Confederación Intersindical Galega, entre las que se encontraba el sindicalista Fragoso, ahora condenado, se concentraban ante el edificio de la Armada en protesta por un conflicto laboral de las trabajadoras del servicio de limpieza de instalaciones militares.

Fue en ese momento cuando el sindicalista tomó un megáfono y afirmó: “Aquí tenéis el silencio de la puta bandera” y “Hay que prenderle fuego a la puta bandera”.

Varapalo a los independentistas

La sentencia del Tribunal Constitucional corta las posibilidades de ERC de facilitar la quema de banderas españolas con total impunidad.

Es importante recordar que ERC registró esta iniciativa en agosto de 2020 tras conocerse que la Fiscalía de la Audiencia Nacional estaba examinando una denuncia contra el vicepresidente de la Generalitat de Cataluña, Pere Aragonès (ERC); la líder de Adelante Andalucía, Teresa Rodríguez; y la presidenta del BNG, Ana Pontón, por posibles injurias a la Corona tras sus respectivos comentarios al conocerse la marcha de España del Rey emérito.

Los golpistas catalanes insisten en la necesidad de despenalizar estos delitos para cumplir con el Convenio para la Protección de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales.

Gabriel Rufián incluso busca darle un toque ‘humanitario’ y afirman que «en los últimos años» se ha «perseguido a personas, artistas o revistas satíricas» por estos delitos. Sin embargo, rápidamente demostró cuál es su verdadera preocupación:

«Hay superar estas censuras que tipifican como delitos la quema de banderas o la injuria a la Corona» desde un concepto, a su juicio, de sacralización de la imagen del rey y de su familia».

En este contexto, plantea considerar estos actos como «muestras de libertad de expresión», como ocurre en Estados Unidos. Irónicamente, no busca adoptar la normativa del país norteamericano que tildaría de ilegal y perseguiría a un partido político que busque la ruptura de la nación.

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Autor

José Antonio Puglisi

Periodista italovenezolano especializado en economía y periodismo de investigación.

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