Lo tiene crudo el marido de Begoña.
Pero no pierde del todo la esperanza.
El okupa de La Moncloa lo fía todo a la guerra y la economía y, en privado, para animar a su atribulada cuadrilla, no se cansa de repetir como una letanía: «Un Gobierno PP-VOX durará un año».
Pedro Sánchez, con la caradura que le caracteriza, confía en arrebatar la bandera anticorrupción al PP por Kitchen, optimizar el ‘no a la guerra’ de Trump, convencer con la economía a pesar d elo mal que lo pasa la gente, que los problemas internos penalicen a VOX y que los zarrapastrosos de Sumar y compañía blogren concurrir unidos: “El 27 está por escribir».
Em cualquier caso, el presidente del Gobierno se enfrenta a un trimestre intenso.
Apenas le deshaga el servicio de Moncloa las maletas tras sus vacaciones de Semana Santa en Doñana, topará sobre la mesa con un sinfín de citaciones judiciales que afectan a su esposa, su hermano y antiguos camaradas.
Se vislumbran causas por corrupción que podrían acarrear hasta 400 años de cárcel para un centenar de personas relacionadas con él.
Una cuadrilla que se ha mangado con un botín estimado en más de mil millones de euros.
El Miércoles Santo trajo noticias preocupantes: el juez Juan Carlos Peinado anunció su intención de llevar a Begoña Gómez ante un jurado popular por tráfico de influencias, corrupción privada, apropiación indebida, intrusismo y malversación. No habrá descanso para Sánchez entre abril y junio.
La Justicia avanza rápidamente y, como revela un análisis contundente en El Debate sobre las doce minas que tiene Sánchez bajo los pies este trimestre, el viacrucis comienza el martes 7 de abril en el Tribunal Supremo. Allí se llevará a cabo el primer juicio por corrupción del sanchismo: el caso de las mascarillas.
En la lista de acusados figuran José Luis Ábalos (para quien Anticorrupción pide 24 años), Koldo García (19,5 años) y el empresario Víctor de Aldama. Entre los más de 70 testigos se encuentran la presidenta del Congreso, Francina Armengol, y el ministro Ángel Víctor Torres.
Juicios inminentes y sombras familiares
El calendario judicial no ofrece respiro. Desde el 28 de mayo, en la Audiencia Provincial de Badajoz, comparecerá el hermano del presidente, David Sánchez. Las acusaciones populares piden tres años de prisión por prevaricación y tráfico de influencias en relación a su contratación en una institución pública extremeña.
El denominado ‘clan Sánchez’ acumula serias acusaciones: organización criminal (de 2 a 8 años), cohecho (de 2 a 6), malversación (de 2 a 12) o prevaricación (de 9 a 15 años de inhabilitación).
Más allá de los juicios, hay dos investigaciones abiertas que son auténticos avisperos.
En la Audiencia Nacional, el juez Ismael Moreno investiga una posible financiación irregular del PSOE, relacionada con pagos en efectivo. Aldama entregó un sobre con siglas de PDVSA, la petrolera venezolana, lo que podría complicar aún más la situación. Al mismo tiempo, el caso hidrocarburos revela un fraude superior a los 194 millones. ¿Cómo logró Villafuel obtener licencia para operar sin cumplir requisitos? La UCO señala posibles sobornos por un millón de euros destinados a «comprar voluntades», con Ábalos como figura central.
Estos casos no son solo números; coinciden con desafíos políticos significativos: elecciones en Andalucía, debates sobre el decreto de alquileres, inflación persistente y la complicada financiación autonómica. En este contexto, Junts aprieta las tuercas en las negociaciones, mientras que el desgaste judicial podría socavar apoyos al Gobierno. El lema del PSOE, «cien años de honradez», resulta irónico con ocho años bajo la presidencia de Sánchez: «cien menos ocho porque estuvo de vacaciones», bromean algunos críticos.
| Caso clave | Fecha aproximada | Implicados principales | Penas solicitadas |
|---|---|---|---|
| Mascarillas | 7 abril, Supremo | Ábalos, Koldo, Aldama | 24 años (Ábalos) |
| Hermano Sánchez | 28 mayo, Badajoz | David Sánchez | 3 años |
| Begoña Gómez | Pendiente jurado | Esposa del presidente | Varios años por 5 delitos |
| Hidrocarburos | Instrucción AN | Aldama, Rivas, Ábalos | Millones defraudados |
Presiones políticas y económicas en ebullición
El panorama para este trimestre es sombrío. Las elecciones andaluzas podrían tener consecuencias negativas para el PSOE, especialmente si aumenta el ruido judicial.
El decreto sobre alquileres ha sido criticado por endurecer aún más un mercado ya complicado durante la inflación actual. Además, la financiación autonómica enfrenta tensiones entre comunidades autónomas; y es evidente que Junts no facilitará las cosas al Ejecutivo. Todo esto sucede mientras la Audiencia Nacional acumula ocho causas relacionadas con fraudes en hidrocarburos que superan los mil millones.
El impacto económico es asombroso: fraudes relacionados con IVA en carburantes mediante carruseles fiscales, sociedades pantalla y desvíos al exterior son solo algunos ejemplos. En uno de estos casos, Gaslow defraudó 136 millones; mientras que en otro, Villafuel operó irregularmente gracias a influencias externas. Los nombres involucrados como Aldama y Rivas, planeaban duplicar su negocio mediante licencias ministeriales.
- Botín total estimado: entre 1.000 y 2.000 millones de euros en sobornos y malversaciones.
- Imputados: alrededor de cien personas vinculadas al entorno sanchista.
- Testigos estrella: Presidenta del Congreso y varios ministros.
Curiosidades finales: se dice que a Ábalos le regalaron un chalet como contraprestación; e incluso un capo del sector hidrocarburos montó un bar cerca de la Audiencia Nacional para espiar a jueces. Además, ese sobre relacionado con PDVSA podría abrir aún más puertas complicadas. Sánchez tendrá que navegar este temporal con habilidad; si no lo hace, su viacrucis podría transformarse rápidamente en calvario.
