Un caradura integral-
Y clave en la corrupción, porque sin él, sin el marido de Begoña, nada hubiera sido posible.
El Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) ha dado el visto bueno a una demanda contra Pedro Sánchez por no cumplir con una resolución que le obligaba a informar sobre los días que su hermano, David Sánchez Pérez-Castejón, pasó en La Moncloa, que ha sido catalogada como un refugio temporal para el imputado por presunta prevaricación en la Diputación de Badajoz.
Esta revelación, realizada por el periodista Antonio R. Naranjo y publicada en El Debate, pone al descubierto una opacidad que parece más una estrategia para proteger a un familiar en problemas legales, justo cuando el juicio de David comienza el 28 de mayo.
La controversia se origina en una resolución del Consejo de Transparencia del 12 de diciembre de 2025, que instaba a Sánchez a proporcionar información detallada: registros de acceso, visitantes, gastos ocasionados durante la estancia y los vehículos oficiales utilizados por David y su cuñada.
Sin embargo, no ha llegado ninguna información.
En enero, la directora jurídica de Moncloa, Isabel León, respondió con un escrito donde define el palacio como un «domicilio familiar», libre de controles. ¿Un palacio presidencial convertido en piso particular para el hermano? Parece más bien un mal chiste, pero el Gobierno lo defiende con fervor, alegando que solo registran «actividad oficial». Claro, porque la visita de un hermano imputado a su protector no cuenta como algo oficial.
Antecedentes de un escándalo familiar
David Sánchez, hermano del presidente, se enfrenta a un juicio debido a irregularidades en su cargo en la Diputación de Badajoz. Se le imputa haber cobrado 55.000 euros anuales por un trabajo fantasma, con conexiones que resultaban sospechosas desde lejos. Según denuncias, Pedro Sánchez lo alojó en La Moncloa durante meses para evitar miradas curiosas.
El sindicato Manos Limpias, siempre alerta, ha impulsado la demanda por desobediencia. El TSJM aceptó dicha demanda el 6 de abril, abriendo la posibilidad a sanciones que podrían complicar aún más la situación del Ejecutivo.
Este asunto no es un caso aislado. Desde Presidencia se repite la estrategia del «domicilio familiar» para ocultar gastos. Durante las vacaciones de Sánchez en La Mareta, se reconocieron 159.699 euros adicionales entre 2020 y 2023, incluyendo 84.505 solo en uno de esos veranos: 22.385 euros en alojamiento, 33.312 euros en transporte y 27.902 euros en alimentación. ¿Acompañado por quién? El silencio es ensordecedor. Aunque el Consejo de Transparencia exigió detalles, Moncloa sigue sin dar respuestas claras. Lo mismo ocurre con los datos del uso del Falcon por parte de Begoña Gómez: información incompleta y causas abiertas en el TSJM.
Mientras tanto, la esposa del presidente navega entre nubarrones oscuros. El juez Juan Carlos Peinado ha concluido la instrucción y ha decidido procesar a Begoña Gómez por cuatro delitos: tráfico de influencias, corrupción en los negocios, malversación y apropiación indebida. Desde Manos Limpias, piden más de diez años tras las rejas para ella (10 años y 3 meses exactos: 8 años por malversación y 2 años y 3 meses por tráfico), además de once años de inhabilitación y multas dobles sobre los beneficios obtenidos, incluidos 15.000 euros relacionados con una cátedra en la UCM. Para el empresario Juan Carlos Barrabés, se solicitan dos años y tres meses por influencias indebidas. Peinado califica estas prácticas como «características de regímenes absolutistas», evocando tiempos pasados como los del rey Fernando VII. Reuniones secretas en despachos presidenciales y secretarias pagadas con fondos públicos como es el caso de Cristina Díaz… Las perspectivas apuntan hacia un juicio con jurado popular.
Consecuencias en el horizonte
Si el TSJM avanza con este procedimiento, podría acusar a Sánchez de desobediencia grave, lo que acarrearía multas o incluso peores consecuencias legales. El Gobierno ignora las solicitudes del Senado sobre información relacionada con David, limitándose a responder con un «no comentamos prensa». Esto socava la confianza pública: ¿quién supervisa al supervisor cuando convierte a La Moncloa en su cortijo? Los vehículos utilizados para revisiones ginecológicas por parte de la cuñada y estancias sin ningún rastro… Detalles que desde Presidencia desestiman como «gastos ajenos», aunque fuentes jurídicas consideran que esto es solo una tapadera.
Los números hablan por sí mismos:
| Concepto | Detalle | Coste estimado |
|---|---|---|
| Estancia de David en Moncloa | Meses sin registro | No revelado |
| Vacaciones en La Mareta | 88 días distribuidos en 13 períodos | 159.699 € |
| Verano 202X | Alojamiento + manutención | 84.505 € |
| Uso del Falcon por parte de Begoña | Viajes personales | Datos parciales |
Desde luego, las acciones legales avanzan rápidamente: ya están pidiendo largas penas para ambos implicados (Gómez y Barrabés) mientras que el PP presiona al Senado con preguntas incisivas sobre estos temas delicados. ¿Podrá resistir Sánchez esta tormenta familiar?
Para finalizar con algunas curiosidades: David cobraba mensualmente unos 4.600 euros por «asesorías» cuya legitimidad está bajo sospecha; Begoña dirigía una cátedra respaldada por cartas gubernamentales muy cuestionables; y Moncloa, bajo la bandera de seguridad nacional ¿sin cámaras registrando su “vida privada”? Un dato curioso es que el escrito firmado por León reconoce que asisten al presidente pero no vigilan su “vida privada”. ¿Incluye eso esconder hermanos bajo proceso judicial? La Justicia tendrá la última palabra.
