José Cavero – Tres meses para negociar


MADRID, 20 (OTR/PRESS)

El acuerdo alcanzado ayer en los pasillos entre socialistas e Iniciativa Els Verts (ICV) tiene varias virtualidades, aunque todas ellas sean de escasa duración. Primera y básica; no se fuerza al jefe del gobierno a interrumpir sus vacaciones de verano para comparecer en el Congreso de los diputados para explicar la actitud del Gobierno sobre la futura negociación de la financiación autonómica.

En lugar de Zapatero comparecerá Pedro Solbes, vicepresidente económico y ministro de Economía y Hacienda, que dirá lo mismo que podría decir Zapatero aunque acaso con menor énfasis en los compromisos.

Pero hay más diferencias: primera, que el jefe del Gobierno no se ve arrastrado al Congreso a iniciativa de los partidos opositores y demostrando una vez más que no dispone de mayoría suficiente para marcar su propia agenda. El PP se ve frustrado en su aspiración de un nuevo desgaste a Zapatero y su Gobierno, por más que rozara con las puntas de los dedos ese éxito y esa nueva posibilidad de ver al PSOE en soledad frente a todos los restantes grupos, al igual que durante la anterior legislatura le correspondió a él mismo.

Segunda virtualidad, el PSOIE gana tiempo. Dispone de tres meses para llegar a un acuerdo en esa materia de la financiación autonómica que ha entretenido durante buena parte del mes de agosto a los dirigentes políticos, y que ha llegado a plantear una severa crisis en las relaciones del socialismo español con el socialismo catalán. Hemos tenido la oportunidad de ver a José Montilla arrastrado por su conseller Castells y por los convergentes de Mas y Durán a posiciones de intransigencia pocas veces vistas con anterioridad entre PSOE y PSC. Nuevamente, Montilla parece en la necesidad de hacerse perdonar su condición de andaluz aceptado para presidir Cataluña siendo más catalán y más nacionalista que los más recalcitrantes nacionalistas catalanes.

Y tercera virtualidad del acuerdo alcanzado con ICV: se rompe la «unidad catalana frente a Madrid», en esta delicada materia de la financiación. No sólo porque ICV adopta una decisión que cupo haber esperado de los socialistas catalanes en esta materia de la negociación de la financiación económica, sino que se hace predominar la condición de fuerza de la izquierda frente a la derecha del PP y de CiU, aliadas en el propósito de desgastar al PSOE gobernante.

No todo está resuelto con el acuerdo con el partido de Joan Saura, pero el acuerdo resulta muy satisfactorio para el PSOE, que se ve librado de las presiones de sus propios socios catalanes y que ve deslindadas dos materias o cuestiones que hasta la fecha parecían absolutamente unidas, como son los presupuestos y la negociación de la financiación autonómica: Así resultes satisfecho con la futura financiación, así votarán los presupuestos. No quiere decir que no vayan a estar unidas las dos cuestiones, que lo estarán, pero una deja de estar subordinada a la otra. La futura actitud del Gobierno en esas negociaciones será utilizada por los negociadores socialistas para conseguir los cinco votos que aún le restan, una vez que cuenta con los dos del Bloque Nacionalista Vasco. Será más fácil, por ejemplo, que la propia ICV, o que el PNV, o CC, se dejen convencer por el Gobierno de la Nación…

José Cavero.

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