Francisco Muro de Iscar – En Pekín, ni luto ni derechos humanos


MADRID, 21 (OTR/PRESS)

En Pekín no ha habido luto, ni banderas a media asta, ni un minuto de silencio por la tragedia de Barajas, y los atletas españoles se han puesto un crespón negro en su uniforme hasta que también se lo ha prohibido el Comité Olímpico Internacional. No mezclemos el deporte con otras cosas, han dicho. ¿Y por qué no?

¿Por qué a los deportistas españoles se les ha prohibido hablar de la falta de libertades en China y del escaso respeto que los dirigentes chinos tienen a los derechos humanos, lo que provoca el sufrimiento, la pérdida de la libertad y hasta de la vida, de muchos ciudadanos de ese gran país?

En Pekín hemos perdido una oportunidad de que todos los deportistas mostraran su solidaridad en la tragedia que se ha llevado centenar y medio de vidas y que se viera que el mundo del deporte tiene, entre otros muchos, ese valor superior de la solidaridad. Lo han hecho, gracias a las cámaras de televisión muchos deportistas españoles, conmocionados, como todos, por la tragedia. Pero no lo ha hecho el Comité Olímpico Internacional, que ha prohibido cualquier gesto en ese sentido.

Es el mismo Comité que calla ante la falta de libertades en China. Es el silencio de los dirigentes mundiales que han estado en la suntuosa inauguración de los Juegos Olímpicos, cuando podían haber dejado de acudir como muestra de protesta. ¿Lo hubieran hecho si en lugar de China se hubiera tratado de un país sin petróleo, sin mercados que conquistar, sin millones de dólares para invertir?

¿Por qué no pueden Bolt, Phelps, Nadal o cualquier otro atleta decir que China es un país admirable, pero que debería dejar cuanto antes la lista de países que violan los derechos humanos? ¡Qué gran oportunidad perdida en un país dirigido por unos políticos que son capaces hasta de sustituir a la niña que cantaba en la ceremonia inaugural porque no era especialmente guapa!

Creo que hay que separar deporte y política y que la selección española hizo bien jugando el partido amistoso que tenía programado con Dinamarca. Creo que los deportistas españoles deben seguir compitiendo, a pesar de la tragedia, porque están en una cita deportiva. Pero el deporte, los deportistas, que tanto peso tienen en la opinión mundial, y sus dirigentes están moralmente obligados a dar un testimonio de limpieza, de generosidad y de solidaridad a todos los millones de ciudadanos que les siguen.

En Pekín han perdido la oportunidad de decir hacia dentro y hacia fuera, que no todo vale, que los derechos de los hombres están por encima de los privilegios y las dictaduras de los políticos. Han perdido la oportunidad de decir alto que no hay ni debe haber más raza que la humana, que nadie debe ser discriminado y que, cuando hay un problema en cualquier lugar del mundo, todos deberíamos ser solidarios con los que sufren. En Pekín, los dirigentes deportivos y los otros han perdido la batalla política que podría haber impulsado un cambio en China y en el mundo.

Francisco Muro de Iscar.

francisco.muro@planalfa.es

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