José Cavero (2) – El dramático dato del paro


MADRID, 2 (OTR/PRESS)

El dato de parados, aquí y ahora, es realmente dramático. Son, ahora mismo, algo más de 2,5 millones, tras la subida en más de cien mil en el mes de agosto, la mayor cifra de parados desde el 98.

Dos millones y medio de dramas personales y familiares, con bastante probabilidad. Ya es sabido lo que suele levar consigo la falta de empleo: falta de ingresos para la familia, imposibilidad de afrontar los pagos de hipotecas, y muy a menudo la necesidad de recurrir a otros miembros de la familia para afrontar los gastos más habituales para la manutención, si no se dispone de algunos ahorros de tiempos mejores.

El dato es estremecedor, con toda seguridad, como lo es el complementario, que indica que la afiliación a la Seguridad Social también ha bajado hasta los 19,1 millones, el mayor descenso desde 2001.

Es cierto que puede hallarse alguna clase de «mínimo consuelo»: Los cien mil parados más del mes de agosto vienen a suponer una evidente reducción sobre las cifras de parados que depararon los meses anteriores. ¿Quiere esto decir que empieza a remitir esta gravísima situación, que le peor ya pasó, o sencillamente que el «goteo» continuará en decenas de millares de parados más cada mes?

Es lo más probable, que siga incrementándose el número de parados, y que de los dos millones y medio actuales podamos rozar los tres millones a fin de año, seguir ascendiendo en estas cifras trágicas.

Frente a este pesimismo que esta clase de datos producen, he tenido oportunidad de escuchar en las últimas horas al presidente de la federación de Municipios y Provincias, y alcalde de Getafe, Pedro Castro, llamado a la Moncloa en los próximos días para explicar sus propósitos de actuación. y sus realizaciones bien apreciables: Getafe está constituyendo un potentísimo polígono industrial, con, sobre todo, una presencia formidable del sector aeronáutico: nada menos que 5.200 ingenieros, de ellos 3.500 ingenieros aeronáuticos, trabajan en las instalaciones de Getafe.

Y sobre esa base y su insignificante dato de paro, Pedro Castro quiere que tanto los ayuntamientos como las autonomías hagan un esfuerzo firme y potente para encarar la situación con iniciativas como las de su municipio: empresas con potencial de productividad considerable, autonomías que no piensen tanto en reclamar subvenciones como en dar servicios y facilitar y alentar la creación de empresas con futuro, empresas de investigación, de desarrollo, de innovación, en sustitución del viejo modelo de la construcción de viviendas, ahora en crisis.

¿Es factible llevar a cabo planes y proyectos como los del alcalde Castro en otras comunidades y ayuntamientos? Es bastante impensable, aunque él ofrezca a su pueblo como modelo a imitar.

No duda de que estamos entrando en una etapa de austeridad. Pero insiste en que los ahorros que se hagan en sueldos de altos cargos debieran destinarse a esas tareas rentables de la investigación y el desarrollo tecnológico. Porque ahí está el futuro…

José Cavero.

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