Julia Navarro – Escaño Cero – La petición del presidente


MADRID, 2 (OTR/PRESS)

Confieso que me extrañó escuchar al presidente Zapatero anunciar que quería ir al Congreso para debatir sobre políticas de empleo. Claro que al hacerse público, un día después, el aumento del paro, he entendido el porqué de la decisión del presidente.

Rodríguez Zapatero se suele escaquear de las situaciones, y de los debates incómodos, y hace una semana la vicepresidenta Fernández de la Vega hacia encaje de bolillos para lograr que el presidente no tuviera que comparecer en el Congreso para hablar sobre la financiación de Cataluña. De ahí mi sorpresa de que de repente quiera comparecer en el Congreso.

Puede que la cifra del paro sea la causa, además de que los ciudadanos tienen la sensación de que el Gobierno está haciendo poco o nada para afrontar la crisis. Porque aquel Consejo de Ministros de agosto en que supuestamente se iban a aprobar medidas para paliar la mala coyuntura económica, resultó ser poco menos que nada. Las medidas aprobadas entrarán en vigor el año próximo, salvo que se rebajara la tarifa de los notarios.

Rodríguez Zapatero tiene una manera tan personalista de gobernar que todo lo bueno y lo malo se centra en él. A eso hay que añadir que los gobiernos que ha tenido hasta el momento no han resultado ser ni mucho menos brillantes, salvo el caso de algunos ministros.

En realidad el gobierno luce por su ausencia, y los «nuevos» que han entrado están pasando con más pena que gloria, eso sí, Miguel Sebastian a cuenta de recomendar el uso de bombillas de bajo consumo y quitarse la corbata ha conseguido hacerse un hueco.

Pero, pongo por caso, las ministras Garmendia o Corredor, están como si no estuvieran. Claro que los que repiten en el cargo tampoco es que se note mucho que están.

En fin que Zapatero tiene un gobierno transparente, y si no fuera porque en el PSOE José Blanco agita y mueve hilos, casi creeriamos que el presidente está solo. Blanco consigue lo que no consigue el gobierno que es hacer política o al menos dar la impresión de que se está haciendo algo. La prueba está en que ya ha presentado un montón de iniciativas de lo que será su tarea en los próximos meses.

Yo creo que a Zapatero le funciona bien el partido y mal el Gobierno, y que se ve más al partido que al Gobierno. El presidente no viene acertando en la elección de equipos, y la nota dominante de sus gobiernos es el de la mediocridad, lo cuál es preocupante en una coyuntura como la que atravesamos, porque cuando la economía marcha bien y hay empleo, los ciudadanos no nos fijamos tanto en los ministros, pero en etapas difíciles es cuando más atento se está a qué soluciones ofrecen los responsables públicos.

El miércoles de la próxima semana el presidente se subirá a la tribuna del Congreso para dar sus recetas para paliar la crisis y fomentar el empleo, y es de desear que entre las recetas que ofrezca haya algo más que optimismo, porque en ocasiones Zapatero toma por tontos a los ciudadanos dibujando una situación que no se corresponde con la del país real, pero que el lo hace porque cree que hay que vender optimismo.

Al día de hoy lo que los ciudadanos queremos son certezas y medidas concretas, luego cada cuál le pondrá el optimismo o pesimismo que le venga en gana.

Julia Navarro.

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído