Charo Zarzalejos – Acuerdo imposible.


MADRID, 18 (OTR/PRESS)

Es seguro que si Zapatero y Rajoy, acompañados de sus respectivos expertos, se sentaran a hablar sobre la muy delicada situación económica, encontrarían fórmulas que bien podrían ser compartidas por ambos que fueran respuestas compartidas para hacer frente a la que ya tenemos encima y a la que aún queda por venir.

Pero que nadie sueñe. Este acuerdo, técnica y políticamente posible, no está en la agenda del Gobierno. Da igual que Rajoy una y otra vez recuerde que su partido, el PP, está para arrimar el hombro, que quiere colaborar con el Gobierno y que para ello ofrece medidas -lo ha hecho en mil ocasiones_ que pueden ser discutibles pero no dejan de ser aportaciones a este endiablado «puzzle» en el que se ha convertido la realidad económica.

Al minuto de saberse que la Reserva Federal Americana había tenido que inyectar millones y millones de dólares para que los grandes bancos no cayeran como castillos de naipes, el Presidente compareció para decir, eso de «veis, la culpa es de la administración americana». Y no es que le falte razón, pero cuando se está en el Gobierno igual que es legítimo apropiarse los logros cuando la coyuntura internacional es favorable, no lo es tanto echar balones fuera cuando las cosas vienen mal dadas. Nadie puede ni debe exigir al Gobierno milagros. No los hay, pero por lo menos es exigible un discurso que vaya más allá del «la culpa no es mia».

La manera de afrontar la crisis se ha convertido en el cabalo de batalla entre Gobierno y Oposición y así mientras la Oposición ofrece apoyo y plantea medidas, el Gobierno y el PSOE casi ni quieren oir hablar de ello. La consigna, el discurso es que el PP quiere recortar derechos sociales; es decir, que los parados no cobren el paro, que las viudas lo pasen cada dia peor; en fin, que el PP es una especie de sacamantecas que lo único que pretende es que los pobres sean cada día más pobres.

Ni va a haber acuerdo y ni siquiera aproximación en las soluciones. El Gobierno cree haber encontrado el terreno en el que se mueve con comodidad: garantía de los derechos sociales _hay que recordar que estan protegidos por ley, que no es una medida caprichosa_ y aumento de salario para los funcionarios públicos. Además diálogo social con Sindicatos y patronal. Sindicatos que se muestran satisfechos con el Ejecutivo y una patronal dividida y a dia de hoy presidida por Diaz Ferrán cuyos intereses empresariales dependen en buena medida del Gobierno. ¿Puede presidir la CEOE y ser interlocutor del Gobierno una persona que se ve en la necesidad de solucionar sus propios problemas para lo que le es imprescindible el Gobierno?. ¿No son los sindicatos los más próximos a los más vulnerables?. Pero ¿y si están contentos con lo que se hace?.

Mariano Rajoy se ha tropezado con un frontón. Proponga lo que proponga, diga lo que diga, el argumentario está establecido: el PP quiere cargar sobre los más débiles la crisis. Y ahí acaba el discurso socialista.

El PP debería diversificar su tarea de Oposición. Los hechos dan más razón al «antipatriotismo» del PP que a los vaticinios del Ejecutivo que a día de hoy no ha acertado ni uno sólo de los muchos que ha lanzado. El Gobierno tiene su receta, que es su discurso y tiene su calendario y de aquí a 2012 hay tiempo, en principio, para que las cosas comiencen a enderezarse incluso por pura inercia. El PP debería sorprender porque con esto de la crisis el Gobierno, aunque resulte increíble, ya ha comenzado a sestear.

Charo Zarzalejos

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