Lorenzo Bernaldo de Quirós – ¡Pánico!


MADRID, 18 (OTR/PRESS)

El hundimiento de Lehman Brothers y el soporte de la FED a la aseguradora mayor de los EE.UU. para evitar su quiebra han provocado el pánico en los mercados financieros. Sin embargo, esto soluciona pocas cosas. Al igual de lo acaecido con el rescate de Bear Stearns, con la billonaria nacionalización de las ruinosas gemelas Freddie y Fanny o de las masivas inyecciones de liquidez y de gasto público realizadas por el banco central y por el gobierno yanqui, una mala noticia: no servirán para salir o frenar la crisis.

Esta tiene todos los visos de continuar y de extenderse a otros mercados e instituciones a velocidad de vértigo. Así lo descuentan las bolsas con su caída en picado y la acentuación de la restricción de liquidez que, lejos de remitir, se incrementará. Aquí nadie se fía de nadie y, en consecuencia, no hay crédito para nadie. Esta es la terrible situación en la que se encuentra la economía americana y de la que no logrará desvincularse el resto del mundo.

En el caso de España, la agudización de la contracción del crédito provocada por el desplome de Lehman Brothers y de AIG acentuará las fuerzas recesivas en curso. Las entidades financieras tendrán dificultades crecientes para cobrar sus deudas y para refinanciarlas en un mercado crediticio cerrado. En consecuencia, muchas empresas y hogares se van a colocar en una posición de insolvencia que alimenta los problemas del sistema financiero y deprime el gasto de las familias y la inversión de las compañías. Este círculo vicioso que estaba en marcha se agudizará a lo largo de los próximos meses.

Ahora, lo preocupante no es la intensidad de la caída de la economía ni siquiera su duración, sino cuál será el impacto de la crisis sobre la estabilidad de muchos bancos y cajas pequeños y medianos. Existe el serio riesgo de una crisis financiera en España a pesar de la tan cacareada solidez de nuestro sistema de pagos. A estas alturas de la película, el gobierno americano y la Reserva Federal pueden hacer poco más para evitar el colapso del sistema financiero norteamericano y la entrada en un período recesivo largo.

No existe ningún motivo para paliar ese diagnóstico y es una verdadera pena. Nos enfrentamos a la crisis más grave desde la Gran Depresión y lo único que cabe esperar es que el proceso de limpieza y saneamiento de la economía sea lo más rápido posible. Así pues, la modesta y coyuntural desaceleración de la economía nacional profetizada por los augures del socialismo reinante va a dar paso a un escenario de estancamiento largo y doloroso; casi nada…

Lorenzo Bernaldo de Quirós.

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