Comerse al caníbal


MADRID, (ABC)

Un rasgo de civilización es no comerse a los caníbales. Estoy de acuerdo en que devorar al antropófago, sería ponerse a su altura, pero coincidirán conmigo en que resulta de una ingenuidad, rayana en la memez, alojarlo en tu casa, sentarlo a tu mesa y darle acceso a los utensilios de cocina.

Pues algo así parece pretender la cacareada Alianza de Civilizaciones. No seré yo quien critique el festival montado en Madrid por falta de quórum o por la encasa entidad de los asistentes.

Más de 400 personas son una multitud y a nadie se le escapa que Argelia es el país más poblado del Magreb, que Turquía es una potencia que ha protagonizado muchas páginas de la Historia de Europa, que Senegal tiene una voz resonante en África y que Irán no es un estado de chicha y nabo.

El guateque hubiera tenido más fuste con Alemania, Francia o Italia, pero eso no es lo esencial. La clave es que seguimos sin entender el propósito. ¿Qué se busca? ¿Qué pretende Zapatero más allá de abrillantar su imagen de progre?

Hace un año, entre las propuestas del Grupo de Alto Nivel encargado de promover la Alianza entre Civilizaciones estaba la de «intensificar las coproducciones cinematográficas y los programas de televisión» entre Occidente y el mundo musulmán.

Suena bonito eso de hacer películas en las que el islámico aparezca en positivo, pero imagina Zapatero como reaccionaria su amigo Mohamed Jatami, si la España que santifica por ley el matrimonio homosexual sugiere al Irán que ahorca gays en las grúas, hacer juntos un filme dirigido por Almodóvar, con guión de Boris Izaguirre y protagonizado por Jorge Javier Vázquez.

Zapatero, líder de un país abierto y permisivo como pocos, ha instado a que la Alianza provoque una movilización contra quienes fomentan el odio y la intolerancia: “para cegar las fuentes del extremismo y ganar la batalla de las ideas y los principios».

Como declaración es impecable, pero nuestro presidente socialista parece olvidar que no puede hablarse de civilización sin libertad, democracia e igualdad entre hombres y mujeres.

Autor

Alfonso Rojo

Alfonso Rojo, director de Periodista Digital, abogado y periodista, trabajó como corresponsal de guerra durante más de tres décadas.

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído