Lorenzo Bernaldo de Quirós – Morir de éxito


MADRID, 25 (OTR/PRESS)

«Nunca hemos negado la crisis». Con esta frase contundente el vicepresidente económico del gobierno sostiene ahora lo que negó con machacona insistencia durante meses.

Por otra parte, el ministro de Industria afirmaba que la desaceleración sería corta y se produciría una rápida y vigorosa reactivación.

Por no hablar de las persistentes afirmaciones panglosianas del Sr. Zapatero afirmando que estábamos en el mejor de los mundos posibles, que la crisis era un chaparrón de verano y que aquí no pasaba nada.

Zetapé sigue contumaz en su arrogancia ignorante. En su viaje a EE.UU. sólo le ha faltado decir que España es la economía más fuerte del mundo, aunque lo ha insinuado. Las contradicciones y marchas atrás y adelante del gobierno socialista han dilapidado un tiempo precioso para afrontar la coyuntura económica más grave del último medio siglo, lo que nos conduce a morir de éxito.

Dicho esto, los hechos son tercos y la realidad se impone. España no ha logrado salir de ninguna crisis desde los años cincuenta del siglo pasado sin devaluar la moneda y sin liberalizar la economía. El Plan de Estabilización de 1959 hizo eso y desencadenó la larga etapa de prosperidad de los sesenta. El Plan Boyer de 1982/83 hizo lo mismo y el PP llegó al gobierno con cinco devaluaciones previas de la peseta que acompañó por un agresivo programa de liberalizaciones y por una estricta política presupuestaria.

Ahora es imposible depreciar la divisa, estamos en el euro, y el Gobierno ha renunciado a dotar de flexibilidad a los mercados. En consecuencia es difícil pensar cómo será posible salir de la recesión, por no decir, que resulta imposible en un plazo de tiempo corto. La economía tiene sus leyes y éstas se cumplen por muchos discursos gubernamentales que pretendan negarlas.

Con el desplome inmobiliario, la elevada deuda de los hogares y de las familias, la persistencia de la restricción del crédito y la recesión es imposible que el desplome de la economía no contamine al sistema financiero español o, al menos, a una parte sustancial de él, la representada por las cajas de ahorro. Si las autoridades se empeñan en negar esta hipótesis y no actúan con orden y rapidez, sucederá lo que ha sucedido con la crisis económica no se hará nada y/o se hará demasiado tarde.

Nuestras subprimes son los créditos promotores, los hipotecarios y los que financiaron las grandes operaciones corporativas durante la expansión. La banca y, sobre todo, las cajas no van a poder digerirlos en un entorno de caía libre de la economía y de cierre de los mercados financieros. Esto es impepinable y cuanto antes se asuma, mejor.

Lorenzo Bernaldo de Quirós.

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído