Consuelo Sánchez-Vicente – Merecemos la verdad


MADRID, 30 (OTR/PRESS)
Los trámites se van cumpliendo. El primero era que el presidente del gobierno llamase al líder de la oposición para formalizar oficialmente la invitación que le hizo este fin de semana a través de la prensa para hablar de la crisis, y ya le ha llamado.

El segundo, que el líder de la oposición aceptase acudir, y ya lo ha hecho. El tercero, ponerle fecha al encuentro, y ya la tiene: entre finales de esta semana y comienzos de la siguiente. Lo que a los españoles no gustaría que saliese de este encuentro se puede resumir en muy pocas palabras: un consenso para afrontar la crisis, aunque sea de mínimos. Como ha dicho Rajoy, esta vez no basta con una «simple foto».

Pero los modelos económicos del PSOE y del PP son tan distintos que incluso esa «simple foto» es mucho más de lo que ahora tenemos, y si somos realistas, tal vez todo lo que cabe esperar.

Los abogados dicen que un mal acuerdo siempre es mejor que un buen pleito, y la realidad es que Zapatero y Rajoy han convertido la economía y la crisis en el eje de su tarea de oposición y de desgaste partidario cara a la próxima electoral. Los pactos que han alcanzado en Justicia o en terrorismo dejan a la crisis casi como el único punto importante de confrontación electoral, y ganar las elecciones es lo que persigue cualquier partido político. Mucho tendría que ceder uno o los dos en cuestión de modelo económico y de sociedad para ponerse ahora de acuerdo sobre las medidas para hacer frente a la crisis, y sin cesiones de fondo ese acuerdo sería papel mojado y algo aun peor en estos momentos: una impostura.

La voluntad de entenderse cuanta mucho en política, pero no siempre se corresponde con la posibilidad de hacerlo con la transparencia y la buena fe que merecen los ciudadanos. Y yo creo que la profunda crisis de confianza en los políticos que lleva aparejada esta crisis económica tan rara solo se puede mitigar con una medicina que por desgracia no abunda últimamente: no engañar a la gente. Decirles la verdad. Que los dos máximos líderes políticos de nuestro país sean capaces de alcanzar algún punto de encuentro sobre la crisis es algo que no se puede descartar. La situación es tan grave que igual se obra el milagro. Pero, si no hay milagro, que no nos mientan. Si no pueden entenderse que nos digan por qué. Una simple foto es poca cosa contra la crisis, pero si todo lo que pueden ofrecernos es esa foto, mejor eso que una mentira.

Consuelo Sánchez-Vicente.

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