Carmen Tomás – Operación de imagen


MADRID, 7 (OTR/PRESS)
Los depósitos están garantizados, decía el domingo en una entrevista a El País la vicepresidenta De la Vega. Pero los acontecimientos y el pánico de los inversores y ahorradores seguían su curso y de nuevo el Gobierno era desbordado por los acontecimientos.

El epicentro del terremoto financiero iniciado en Estados Unidos en agosto de 2007 llegaba a Europa en distintas formas y sus efectos sobre la economía real se hacen ya más que patentes.

Asi que al Gobierno español que había negado cualquier contagio: somos inmunes, el sistema fiananciero español es el más solvente del planeta, se encuentra con que no es llamado a las reuniones europeas a alto nivel y se queda al margen de las decisiones. Los demás movían ficha y había que hacer algo.

Zapatero necesitaba una foto a todo correr. El mismo domingo, la oficina de Moncloa convocaba a los grandes banqueros. No se podía esperar. Tan es así que a pesar de que no estaba en España Pedro Solbes, reunido en Luxemburgo con sus homólogos europeos, la reunión se celebra el lunes. Tampoco se convoca al segundo de Solbes, ni al gobernador del Banco de España. En fin demasiada urgencia después de meses de inacción, de negar la mayor. Zapatero tenía su foto. Pero el hecho de que nadie a la salida de la misma dijera una sola palabra y apenas se enviara una breve nota de prensa con la idea de que el gobierno estaba dispuesto a subir el límite de garantía de los depósitos, pero ni en cuánto, ni cómo, ni cuándo, no consigue dar confianza por lo improvisado. Al final se hará lo que decida la mayoría en Europa.De momento, elevar hasta 100.000 euros el mínimo de depósitos garantizado. Tenga cada sistema financiero la solvencia que tenga. El miedo no tiene límites y hay que pararlo.

Si además cualquier declaración de miembros del PSOE o del Gobierno únicamente son para arremeter contra la oposición y para seguir instalados en el mensaje de que no pasa nada y todo está bajo control, la desconfianza en este gobierno sigue su curso y es una de las razones que suman confusión y miedo. Ahora, Zapatero quiere otra foto con Rajoy, aunque no está dispuesto a aceptar ni una sóla de las propuestas del PP. Es más el debate de los Presupuestos se ha dejado fuera, lo cual es un mal principio y un mal fin.

En España, aunque la banca española fuera la más solvente del mundo, los efectos de lo que está pasando sobre la economía real es lo preocupante: paro, inflación, endeudamiento, cierre de empresas. Y a esto no vemos que el Gobierno dedique sus esfuerzos. Menos fotos y más trabajo.

Carmen Tomás.

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