Julia Navarro – Escaño cero – Papa Estado


MADRID, 8 (OTR/PRESS)

No hay día en que las Bolsas no nos den un susto, tanto como cada vez que se anuncia que hay un otro banco en apuros. Lo cierto es que los Estados están saliendo al rescate de los bancos para evitar un desplome de la economía de sus países y de paso de la economía mundial.

Empezó el presidente Bush logrando que el Congreso y Senado norteamericanos aprobara su polémico plan y ahora se dedica a la compra de pagarés de empresas con apuros, y le están siguiendo otros muchos países.

Irlanda anunció que garantizaría el cien por cien de los depósitos de sus bancos, la canciller Merkel se enfadó, pero veinticuatro horas después salió al rescate de un banco alemán con problemas.

Islandia acaba de nacionalizar el segundo banco de su país y está pendiente de que Rusia, sí, Rusia, les preste dinero para afrontar la dificil situaicón económica. El Estado ruso por su parte va a inyectar veinte mil millones de euros a la banca. El Gobierno britanico no ha tenido más remedio que salir al rescate de la City, y va a comprar acciones por valor de sesenta y ocho mil millones de euros.

La moneda brasileña y la mexicana se han desplomado mientras que las bolsas asiáticas también empiezan a sufrir la embestida de la crisis, etc,etc,etc. Porque no hay país, ya sea Francia, Grecia, Portugal, Suecia, o el que sea que no ande echando cuentas para ayudar a su sistema bancario.

Y en nuestro país el presidente Zapatero ha tenido que salir a tranquilizar a la opinión pública asegurando que se aumentara a cien mil euros la garantía de los depósitos y que creará un fondo de cincuenta mil millones de euros para apoyar a la banca. Por si fuera poco los responsables del Fondo Montetario Internacional, o sea la institución que es la quintaesencia del capitalismo puro y duro, han dejado dicho que les parece bien y necesario que los Estados acudan al rescate de los bancos.

Quienes defendían que el mercado tenía respuesta para todo se han visto confrontados con la realidad. No, el mercado no solo no tiene respuesta para todo sino que cuando el Estado deja que el mercado actue como le viene en gana y no hay controles suficientes entonces pasa lo que está pasando.

Resulta paradojico que quienes han actuado de acuerdo con las reglas del capitalismo más salvaje e insolidario sean ahora quienes vayan a ser salvados por Papa Estado y por tanto con los impuestos de los sufridos contribuyentes.

No sé cuando temrinara este huracán financiero pero es evidente que las reglas de juego tendrán que cambiar y que a los «tiburones» del mundo financiero habrá que limarles los colmillos para que nunca más puedan llevar al mundo a la situación actual.

Es evidente que se el Estado tiene que tener un papel más activo en la vigilancia y control del mundo financiero y económico, que hay que acabar con el vale todo porque el mercado todo lo permite.

Ahora mismo millones de pequeños ahorradores de todo el mundo viven con la angustía de no saber qué sucederá con sus ahorros de toda la vida, con el fruto de su trabajo y de su esfuerzo. Los gobiernos, como el nuestro, han tenido que salir al rescate, como es su obligación, pero por más que desde las esferas gubernamentales se diga que no pasa nada, la inquietud persiste.

De todo lo que está pasando creo que podemos sacar una conclusión y es que Papa Estado es necesario, y que hay que poner en marcha mecanismos de control que dificulten situaciones como está. El mercado no puedo ser el hijo discolo que haga lo que le viene en gana causando una catástrofe. Nadie discute la economía de mercado, pero eso sí, con reglas y controles, vamos me parece a mí.

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