Julia Navarro – Escaño Cero – La cuestión navarra


MADRID, 29 (OTR/PRESS)

Confieso que no creía que Mariano Rajoy fuera a romper con Unión del Pueblo Navarro. Estaba convencida de que «congelar relaciones» con la actual dirección de UPN era solo una maniobra para poder volver a entenderse en el futuro, sin embargo al final Rajoy ha decidido dar un paso al frente y romper con sus socios navarros.

Eso sí, en los aledaños del PP se comenta que Rajoy ha tomado esta decisión forzado por la opinión de quienes le criticaban por no hacerlo.

Lo cierto es que el PP ha dado un paso al frente y María Dolores Cospedal, su secretaria general, ya ha anunciado que los populares van a tener partido propio en Navarra. Naturalmente una decisión así tendrá consecuencias: La primera es la incógnita que supone el cómo reaccionará el electorado de derechas en Navarra, ¿castigara a UPN? ¿Preferirá al PP? ¿Dividir el voto supondrá que la derecha Navarra tendrá menos posibilidades de gobernar esta Comunidad? Es pronto para poder dar respuesta a estas preguntas, aún falta tiempo para las elecciones y el electorado navarro de derechas se tendrá que ir decantando por unos u otros, pero en todo caso este paso dado por Rajoy también supone un aviso a navegantes.

Y es que en ocasiones los «partidos hermanos» o «primos hermanos» de ámbito nacionalista o regional terminan siendo un yugo para el partido que hace de hermano mayor. Con tal de no romper los acuerdos, de no jugársela frente el electorado, se les permite que aprieten según les convenga. Le ha pasado al PP con UPN, y le pasa al PSOE con el PSC, si, con los socialistas catalanes, que disfrutan de todas las ventajas de estar bajo el paraguas del PSOE pero eso si reclaman su autonomía e independencia y no se inmutan a la hora de hacer políticas que comprometen al propio PSOE. Hay una cierta insolidaridad y descaro de estos «partidos hermanos pequeños» respecto a sus hermanos mayores.

En una ocasión Pepe Blanco a punto estuvo de reeditar al PSOE en Cataluña pero Zapatero le freno. Fue en los comienzos del tripartito cuando Maragall aún presidía la Generalitat y Carod Rovira se lo montaba a su aire y se fue a visitar a ETA sin avisar. Está por ver si con la decisión de Rajoy pierde o gana Navarra, en todo caso es una apuesta política que va a seguir dando que hablar. Al tiempo.

Julia Navarro.

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