Victoria Lafora – Un amigo.


MADRID, 5 (OTR/PRESS)

Así se ofreció ayer (por hoy) Zapatero a Barack Obama, como un amigo. Como un aliado fiel con quien se tienen intereses compartidos y una visión integradora del mundo. El entusiasmo de Moncloa rebasó quizás varios metros al resto de las cancillerías europeas que también desbordaban entusiasmo por el resultado de las elecciones norteamericanas.

Obama era el candidato de Europa pero para Zapatero, tras los continuos desplantes de Bush, un triunfo republicano hubiera sido algo más que una catástrofe. Por eso, acompañado de su equipo más cercano, se quedó toda la noche en vela atento a las pantallas de televisión hasta comprobar que el demócrata se alzaba con la victoria.

Se le adelantó Sarkozy, siempre más rápido, que ya a las cinco de la madrugada (hora europea) envió una telegrama de felicitación lleno de elogios y alabanzas en nombre de Francia y como presidente de turno de la UE. Son dos ejemplos paradigmáticos de las difíciles relaciones del viejo continente con los Estados Unidos. El Presidente francés no tiene nada que recomponer pero quiere mantener una relación de privilegio y supremacía cuando acabe su mandato al frente de la UE. Mas aún en periodo de turbulencias económicas y con la desconfianza insoportable que le produce su sucesor, el presidente checo.

Zapatero tiene que reconstruir unas relaciones bilaterales seriamente dañadas, más que por la salida de Irak, por sus imprudentes declaraciones invitando a otros países a retirar las tropas. Pero sobre todo por su gesto, siendo líder de la oposición, de permanecer sentado al paso de la bandera americana en aquel desfile en la Castellana que el actual vicepresidente electo consideró entonces un gesto muy ofensivo.

El presidente del Gobierno recordó ayer a Obama que los intereses comunes pasan por América Latina, el mundo musulmán y Oriente Próximo. Una oferta sin tapujos de apoyo diplomático en esas áreas del mundo donde Bush ha dejado malos recuerdos.

Si al final, como parece casi seguro y como espera Moncloa, a la cumbre de Washington del próximo día quince viajan juntos Zapatero y Sarkozy (porque el presidente francés le cede una de las dos plazas que le corresponden), ambos podrán iniciar los contactos con la nueva administración norteamericana en vivo y en directo.

Eso, si Bush no consuma su venganza hasta el último día.

Victoria Lafora.

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído