Antonio Pérez Henares – Mariano aguanta, el PP no


MADRID, 1 (OTR/PRESS)

Me encontré con Rajoy y conversamos breve pero intensamente. Tengo en lo personal el mejor de los conceptos de don Mariano, que me parece persona sensata, con talento, sentido común y sentido del humor, algo muy escaso y que denota inteligencia. Todas ellas escasas cualidades en la vida política española. Desde luego me parece alguien con mucha mayor talla que algunos de sus más encarnizados enemigos. De los de su propio partido y aledaños, digo. Me sorprendió la inusual vehemencia, contundencia y énfasis con que me repitió que estaba dispuesto a aguantar carros y carretas y que no le rendían conspiraciones mediáticas ni navajazos internos. Me lo reiteró para que no tuviera duda de su firme voluntad. Y lo creo.

Está dispuesto a aguantar. Pero ¿aguantará el PP la que tiene montada? La que hay liada en Madrid para ser exactos. Esto ya es una guerra abierta y a degüello. No habrá posibilidad de curar heridas. Aquí al final habrá vencedores y derrotados. Pero se pueden llevar por delante a todo el partido, a sus posibilidades electorales para un largo periodo de tiempo y llegar a provocar un autentico cisma. Muchos se irán si es que algunos no son expulsados y no me extrañaría que surgiera la tentación -ha surgido ya- de intentar un nuevo partido. Ahora el sector más extremo y duro aclama a Rosa Diez, pero ello no deja de ser una salida de emergencia. Ahí no está su meta, sino la espita de su desgaste y no pararán en ello.

En suma, hay momentos que algunas cosas empiezan a recordar a aquella UCD que acabó en desguace. No lo es, ya lo sé, pero algunas cosas si que lo parecen. Y ya lo digo de antemano. Esperanza Aguirre no va a ganar esa guerra, pues lo que se ha ganado en los últimos tiempos la ojeriza de una gran parte de la militancia más allá de sus fieles madrileños. A su contumacia, y sobre todo a su alianza con poderes mediáticos en continua campaña contra la dirección del PP, tan virulenta como febril, y donde la consigna viene a ser que para «regenerar» al PP hay que hacerle perder todas las elecciones hasta colocar a quienes suponen verdaderos valores. Ha atraído a lo más virulento del votante «pepero» y puede hacer mucho daño, pero ha provocado una enorme ola de malestar en la inmensa mayoría que invalida a quienes aparecen como muñidores de la operación. Aznar y sus sombras incluidas.

Pero tampoco parece que Mariano Rajoy esté en posiciones de salir triunfante. Porque a la postre lo que le van a juzgar son sucesivos resultados electorales y toda ese disparate de desunión y enfrentamiento los puede lastrar de manera decisiva. Cada vez se le exige que deje su prudencia a un lado y aplique mano dura interna. Y puede que deba ser así pero eso conduce a acelerar el proceso de ruptura. La investigación de Cospedal no va a ser ninguna pantomima, y si de lo informado se desprenden responsabilidades, éstas no van a ser aceptadas por su otrora gran amiga, Esperanza Aguirre. El choque final puede estar servido, y el PP puede perder la comunidad de Madrid antes de las elecciones, si es que no la tiene ya perdida.

Mariano Rajoy me dijo que aguantaba y puede tener todo el aguante del mundo. Le creo. Pero el PP, cada día se ve más claro, no.

Antonio Pérez Henares.

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