Francisco Muro de Iscar – Medidas para cambiar el rumbo


MADRID, 8 (OTR/PRESS)

Bombillas al margen, coches eléctricos aparcados, llamadas inútiles al proteccionismo o al nacionalismo consumista, y carteles en todas las obras municipales para que se vea la «efectividad» del Gobierno, todo sigue igual. No se ve la salida, aunque se vuelven a sugerir relevos en el Gobierno porque lo que hay ya ha demostrado de lo que es capaz. Pero ¿no se pueden hacer otras cosas, mandar otros mensajes a los ciudadanos que, aunque no resuelvan el problema, indiquen la voluntad de cambiar la dinámica?

El presidente del Banco de Santander ha anunciado un recorte de quince por ciento del salario de sus directivos y el del BBVA la congelación de los mismos. Obama ha anunciado topes para los salarios y los bonus de los directivos de las grandes empresas, especialmente de aquellas que han demandado ayuda pública para tapar su mala o negligente gestión. Bastaría con que el presidente del Gobierno y todos los altos cargos de la Administración se bajaran el sueldo un cinco o un diez por ciento y se dedicara ese dinero a crear empleos para que el país viera una señal. Puesto que Corbacho lo defiende ahora, que lo proponga el viernes en el Consejo de Ministros y que se apruebe ya. Y que no hubiera ningún presidente de comunidad autónoma o alcalde que ganara más que el presidente del Gobierno. Y que los diputados y senadores hicieran otro tanto. O que se redujeran las subvenciones que perciben los partidos para su funcionamiento ordinario.

Bastaría con que los ayuntamientos y las Administraciones públicas pagaran sus deudas con las empresas privadas, especialmente las pymes, para que la economía pudiera empezar a respirar. Bastaría con que el Estado redujera el IVA de determinadas actividades o que, al menos, lo devolviera con rapidez -en ocasiones tarda hasta un año- para que las empresas tuvieran mayor liquidez y menores problemas. Bastaría con que se primara fiscalmente a las empresas cuyos directivos se redujeran salarios y ese dinero se dedicara a crear empleos en la propia empresa, para que cambiara el chip y hubiera más trabajo.

Bastaría con que los partidos acordaran poner un tope al gasto en campañas electorales, un veinte o un treinta por ciento menos de lo actual y que con ello redujeran sus deudas con los bancos, para que éstos pudieran dedicar ese dinero a quienes demandan préstamos..

El Gobierno ha tomado algunas medidas para garantizar la cobertura a los parados, pero lo que de verdad necesita un parado no es una moratoria en el pago de su hipoteca o poder rescatar su plan de pensiones, si es que lo tiene, sino que le ofrezcan un trabajo. En lugar de fomentar el espíritu del subsidio, que sólo conduce a sociedades pasivas, sería mucho más positivo fomentar el espíritu emprendedor de los ciudadanos. El dinero no puede tener más derecho que las personas.

FRANCISCO MURO

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