En campaña


MADRID, 12 (OTR/PRESS)

El posado; es decir la foto de familia que a iniciativa de Rita Barberá ha protagonizado el PP ha sido la última antes de que ayer por la noche se iniciara, de manera oficial, el pugilato electoral en Galicia y País Vasco. El PP llega a estas citas electorales exhausto por las nieblas que le rodean.

De momento son nieblas que Rajoy trata de despejar con iniciativas que, sin duda, cohesionan a su gente y que no dejan de ser lógicas cuando, de la noche a la mañana, se encuentra con que unos conseguidotes y la filtración de un sumario secreto empaña el buen nombre del Partido. No hay dia tranquilo para un Rajoy que se va a batir el cobre en el País Vasco pero cuya suerte más inmediata se juega más en Galicia que en las urnas vascas.

A estos comicios, el PSOE; es decir el Gobierno no llega en su mejor momento. El pleno sobre la crisis económica no fue un pleno triunfante para el Presidente del Gobierno cuyo discurso «débiles del mundo, yo estoy con vosotros», resulta, a estas alturas, claramente insuficiente ante una situación económica que para muchos es cada día más insostenible.

En el País Vasco se han levantado la expectativas de cambio. Que la alternancia es necesaria, resulta algo obvio, pero está por ver -y modestamente no lo veo_que realmente la sociedad vasca esté por ese cambio en el que tanto confían los socialistas. Hay cansancio del nacionalismo, pero el trecho a recorrer entre ese desencanto de muchos nacionalistas y que estos voten al PSE, es un trecho muy largo. Demasiado para una sociedad que ahora también se siente alarmada por la crisis y que objetivamente no encuentra argumentos bastantes para pensar que Patxi López va a gestionar la situación mejor que el candidato nacionalista. «Autogobierno para el bienestar» va a ser el argumento electoral del PNV que si bien ha dejado de sentirse tan seguro como se ha sentido en otros comicios, en su fuero interno tiene la convicción de continuar siendo la primera fuerza.

En Galicia la situación no es ni parecida. Aquí el PP se la juega de verdad. Si no logra la mayoría absoluta no gobierna, de manera que PSOE y BNG son, de alguna manera, un único ticket electoral. Galicia va a ser utilizada por más de uno como un test de liderazgo de Mariano Rajoy, salvo, claro está, que se produzca lo hasta ahora no previsto y es que, efectivamente gane por mayoría absoluta. En cualquier caso, si los socialistas gallegos no suben es que no han rentabilizado su coalición y quizás, aun cuando logren gobernar, deberían dedicar un cuarto de hora a una cierta reflexión.

Durante estos próximos días continuaran capítulos sobre la trama que analiza el juez Garzón a la vuelta de su infausta cacería con el ministro de Justicia cuya ironía va más allá de lo razonable; se pondrá en marcha la comisión de la Asamblea de Madrid, el paro ira aumentando y hasta es posible que salgan a relucir nuevas cacerías o similares. Por unos días todo seguirá igual, pero ya verán como el DIA 2 de Marzo todo va a ser distinto y puede que muy distinto.

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído