Fernando Jáuregui – Buenos resultados, con buenas consecuencias


MADRID, 1 (OTR/PRESS)

Juan José Ibarretxe, en el País Vasco, y Emilio Pérez Touriño, en Galicia, deberán abandonar las respectivas presidencias de los gobiernos autónomos, de acuerdo con los resultados de las elecciones autonómicas vascas y gallegas de este domingo. Un vuelco espectacular, que significa grandes éxitos personales para el socialista Patxi López, en Euskadi, y el popular Alberto Núñez Feijoo, en Galicia. Hubo voto por el cambio en ambos casos, aunque con resultados ajustados -no tan ajustados como decían algunos sondeos–.

Qué duda cabe de que las acusaciones de despilfarro en la Xunta, y la fotografía del nacionalista gallego Anxo Quintana en la cubierta de un barco propiedad de un empresario beneficiado por la Xunta, han sido factores que han influido no poco en el voto de los gallegos. Y tampoco hay duda de que, pese a su ligero ascenso en votos y escaños, Ibarretxe se ha visto castigado por su política zigzagueante en lo referente a la consulta soberanista y por su hostigamiento al gobierno central.

Sin duda, el triunfo de Núñez Feijoo significa un alivio también para Mariano Rajoy, que se ha volcado a fondo en la campaña gallega a favor de su correligionario. De la misma manera que el triunfo relativo de Patxi López (sacó menos escaños y menos votos que el PNV, pero la política de alianzas le dará la lehendakaritza) traerá aparejado un quebradero de cabeza para Zapatero, que contó con el apoyo del PNV para sacar adelante los presupuestos Generales del Estado y que ahora tendrá que romper su precaria alianza con los nacionalistas. Porque no cabe duda de que López será lehendakari, si finalmente lo es, gracias a los votos de los populares de Basagoiti, lastrados por la irrupción del partido de Rosa Díez, que ha arrebatado muchos votos al PP.

En todo caso, estas elecciones no son unas primarias, y sería un error considerarlas como tal. Hay que saludar, en Galicia, el hecho de que el partido más votado sea el que gobierne, poniéndose fin a esa extraña alianza entre socialistas y Bloque gallego. Y hay que saludar, en Euskadi, que el gobierno pase a manos de los constitucionalistas, dejando a los nacionalistas en general, y a Ibarretxe muy en particular una temporada en la oposición. Buenos resultados que generarán buenas consecuencias, en mi opinión.

Fernando Jáuregui

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