Charo Zarzalejos – Camino a Ajuria Enea.


MADRID, 12 (OTR/PRESS)

Después de varios días de obligada liturgia, los acontecimientos se precipitan y las cosas se ponen en donde siempre han estado; es decir, Patxi López sólo puede ser lehendakari con el apoyo de Antonio Basagoiti. Las matemáticas ni engañan ni se disfrazan. Otra cosa es que cada cual haya hecho valer su posición, como es el caso del PNV, que en su afán de presión ha conseguido que a sus máximos responsables se les caliente la boca de manera innecesaria. Visto lo infructuoso de su esfuerzo, han pasado al extremo contrario y optaron por no asistir al encuentro con el PSE. Bien visto es un arrebato de realismo, porque a nada iba a conducir un nuevo cara a cara con los socialistas.

Ayer, los protagonistas del cambio celebraron su primer encuentro. Esta reunión fue precedida de unas declaraciones de Rajoy, asegurando que en el País Vasco «es la hora de la grandeza». Grandeza que va a llevar, por mucha liturgia que haya, a que el PP apoye a Patxi López aún cuando, en principio, pueda no haber contrapartidas visibles.

Lo que está ocurriendo en la política vasca sí que es un antes y un después. Para los nacionalistas, por supuesto, pero también para la propia sociedad que va a contemplar un cambio nunca antes vivido. Patxi López no lo va a tener fácil. Con 25 escaños le va a ser muy complicado gestionar una realidad social y económica especialmente compleja y condicionada a hábitos que durante 30 años han calado de manera profunda. Pero Patxi López, por compleja que sea la situación, ha tenido claro desde el primer momento que o asumía ahora la responsabilidad de llegar a Ajuria Enea, o tendrían que pasar muchos años para que se repitiera una oportunidad como la actual.

El País Vasco va a ser el laboratorio en el que el PP y el PSE tienen la extraordinaria responsabilidad de acortar distancias, de superar diferencias y desconfianzas. Para ello es necesario, efectivamente, elevadas dosis de grandeza. Grandeza por parte del PP, no sólo al dar su apoyo, sino que debe manifestarse también más allá de la investidura; no lo va a tener fácil el nuevo lehendakari y hay que darle tiempo. A su vez, los socialistas no deben verse libres de la exigencia de esa grandeza necesaria. A nadie se le oculta que a muchos socialistas les hubiera gustado más otra fórmula, otros resultados, pero son los que son y deben ser sensibles al hecho objetivo de que son los populares y no otros quienes facilitan, quienes hacen posible el cambio.

PP y PSOE han dejado fuera del ring de sus discrepancias al País Vasco. No va a formar parte del debate entre ambos, pero nada de lo que ocurra en Euskadi va a ser irrelevante para el conjunto de la política española. No puede resultar extraño que, desde la oposición, PP y PNV coincidan en más de una ocasión. A esto, el PSOE le llama «pinza». Curiosamente cuando son los socialistas quienes suscriben estos acuerdos, se llaman así, acuerdos. El poder facilita las amistades y la oposición genera complicidades. Así ha sido siempre, pero ahora el PSOE quiere que, además del apoyo a López, el PP de alguna muestra de que sus intenciones no son las de desgastar al Gobierno.

Esto parece excesivo. Lo lógico, si de verdad se teme esa supuesta «pinza», es que desde Moncloa el presidente elaborara un plan de acción económica y, desde luego, europeo para afrontar la situación con la complicidad, al menos en asuntos puntuales, del PP. Es una demasía pretender, como al parecer se pretende, que Rajoy, a tontas y a locas, sin saber cuáles son los planes, ni los tiempos, ni los recursos, ni los objetivos, ni los medios se ofrezca sin más a un acuerdo que supondría tanto como un pacto de legislatura encubierto.

Si en el País Vasco el acuerdo, además de necesario, es seguro, en el Congreso de Diputados, el Gobierno ni lo considera imprescindible y es seguro que no se va a producir. Para que esto pudiera tener algún viso de posibilidad antes el Presidente debe llevar a cabo una crisis de Gobierno. Y en ello está aunque no mueva una ceja.

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA

Lo más leído