José Cavero – Nuevos ataques del PNV al Gobierno vasco.


MADRID, 13 (OTR/PRESS)

Como estaba previsto, la celebración del Aberri Eguna, el domingo de Pascua de Resurrección, ha vuelto a servir a los dirigentes del PNV, Ibarretxe y Urkullu, para arremeter contra sus recientes y odiosos enemigos, el PSE y el PP, que han sumado sus fuerzas en el renovado Parlamento vasco para constituir un Gobierno que situará al PNV, por vez primera en tres décadas, en la oposición.

Ibarretxe y Urkullu no disimulan su enfado, al igual que lo viene haciendo el portavoz del mismo partido, Josu Erkoreka, en el Congreso de los diputados, en Madrid: De repente, los «socios preferentes» que, en Madrid como en Vitoria, se ayudaban a sacar adelante los correspondientes presupuestos de cada año, se han convertido en enemigos irreconciliables y hasta en «traidores».

El PNV está demostrando, desde el anuncio de Patxi López de constituir gobierno con el apoyo del PP, lo difícil que le está resultando el cambio de papeles, de gobernar a hacer oposición. Tanto Ibarretxe como Urkullu expresaron ayer su enfado personal y el de los militantes del PNV. Una y otra vez, vienen proclamando que, estén donde estén -en el Gobierno como en la oposición- el PNV es la fuerza principal de Euskadi y que seguirán ejerciendo el liderazgo que siempre mantuvieron. Eso sí, poco a poco, van admitiendo la legitimidad de las otras dos fuerzas para constituir un gobierno que les arrebata el poder.

Urkullu, que en los últimos tiempos ha abandonado el tono más conciliador que había empleado con anterioridad, habló en su discurso de una «zarzuela española para Euskadi que han dictado desde Madrid y cocinado aquí López y Basagoiti», descalificando, por españolista y frentista, el gobierno que próximamente anunciará el futuro lehendakari Patxi López. Dice el Diccionario que una zarzuela es un plato consistente en varias clases de pescado y marisco, condimentado con una salsa. En cualquier caso, el empleo del término es confuso, por lo que pudiera poner en duda el respeto que el PNV siempre mantuvo hacia la otra Zarzuela, con mayúscula, residencia habitual de los Reyes.

Urkullu llegó a decir que el Gobierno que se anuncia para Euskadi «nace de la trampa y del engaño». Dirigiéndose a su correligionario Ibarretxe, le dijo Urkullu: Felicidades, lehendakari, eres el lehendakari de Euskadi y Euskadi lo sabe». Urkullu también atacó la nueva Cámara vasca, a la que acusó de que faltaba en ella una parte de la izquierda abertzale, ilegalizada por una ley de partidos que calificó que «urdida a conveniencia y en su propio beneficio por los partidos constitucionalistas». Eso sí, Urkullu anunció que serán respetuosos con la bandera española que pronto ondeará en Ajuria Enea. E insistió en que el PNV permanecerá unido en la oposición, que ejercitará, según dijo, «desde la centralidad».

Ibarretxe, a su vez, aconsejó afrontar la nueva etapa con serenidad y sin desilusión, advirtiendo que la alianza entre PSE y PP no es algo coyuntural, sino que será para largo»…

Otro protagonista del Aberri Eguna había sido, la víspera, la banda terrorista ETA, que también quiso estar presente mediante un comunicado en el que situaba en su siniestra diana al gobierno que presidirá Patxi López. En cuanto a los batasunos que encabeza Otegi, éste aprovechó el festejo para llamar a los nacionalistas a unirse en un frente independentista: una estrategia nacional conjunta ante la llegada de López.

Por su parte, PSE y PP han advertido que su prioridad será derrotar a ETA.

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