José Luis Gómez – A vueltas con España – La gestión de la crisis


MADRID, 15 (OTR/PRESS)

Los indicadores que van saliendo dan pie a pensar que la crisis económica puede ser en España más duradera que en países como Francia -nuestro principal socio comercial- o Alemania, lejos por tanto de la media de la zona euro. El nuevo retroceso del PIB avanzado por Estadística, referido al segundo trimestre del año, así lo indica, en contraste con las economías del eje franco-alemán, que recuperan el crecimiento y permiten creer que están dejando atrás la recesión. Aunque cabe argumentar que España entro en recesión un trimestre mas tarde que Francia o Alemania, el contraste es tremendo, al coincidir el dato español con la mayor caída anual de su historia: -4,1%, si se compara con la primavera del 2008. Por buscar algo positivo, que es difícil en este contexto de crisis, digamos que la caída trimestral del PIB español esta en línea con la previsión del Gobierno y que esta apunta ahora a recuperar el crecimiento en la primera mitad de 2010, lo que supondría seguir destruyendo empleo al menos hasta esa fecha o incluso algún trimestre mas tarde, ya que España no suele crear puestos de trabajo con crecimientos del PIB inferiores al 3%.

Tampoco es menos cierto que, como destaca el Ministerio de Economía, la ultima caída trimestral del 1% supone una moderación de nueve décimas respecto al retroceso anterior (-1,9%). Vamos, pues, camino de cerrar 2009 con una caída del 3,6%, lo que puede dar idea de la cuesta arriba que nos queda hasta alcanzar crecimientos del 3%, suficientes para crear empleo, teniendo en cuenta que la bolsa de paro avanza hacia el 18%, una cifra que puede darse en España a principios de 2010. La desaceleración de la caída del PIB puede leerse en positivo, como hace el Gobierno, pero también con muchas cautelas, ya que es un dato alcanzado con la vitamina del fondo de inversión local, el famoso Plan E, que en buena lógica hay que considerar excepcional.

Llama la atención que en un contexto así, el jefe del Gobierno siga sin convocar la Conferencia de Presidentes, en contra de las propias previsiones de su vicepresidente Chaves y de las peticiones de algún presidente como el gallego Alberto Núñez Feijóo. En un país de estructura cuasi federal como España sorprende que el Gobierno central no intente concertar su estrategia anticrisis con las comunidades autónomas, cuyo papel en la economía es cada vez mas decisivo. Así lo aconsejaría también el propio intercambio de experiencias, ya que hay comunidades cuyas economías están muy expuestas a las exportaciones y el turismo, factores que pueden mejorar por el tirón de Francia y Alemania. Si así fuese, la castigada fachada mediterránea debería ir produciendo brotes verdes, cuyo conocimiento seria interesante compartir, del mismo modo que la dimensión de las ayudas a los parados que han dejado de percibir la prestación por desempleo. En definitiva, se trata de concertar políticas económicas y sociales ineludibles en momentos como los que estamos sufriendo.

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