Carmen Tomás – Más datos desastrosos.


MADRID, 18 (OTR/PRESS)

No se si la economía española va a tardar 10 o 14 años en salir de la crisis como ha dicho en las últimas horas el presidente de la CEOE, Díaz Ferrán, pero desde luego que va tardar mucho más que los países de nuestro entorno se puede dar por seguro. Es complicado hacer esa previsión y acertar. Pero no cabe la menor duda de que sin medidas y con cheques no vamos a ninguna parte más que al desastre. La canciller alemana, cuya economía acaba de presentar un dato positivo de crecimiento tras meses de recesión, ha dicho que hay que ser prudente y no lanzar las campanas al vuelo. Ni se le ha ocurrido dar fechas, dice que eso es irresponsable.

Aquí no. En España, con estadísticas desfavorables una tras otra, ya hemos tocado fondo y en el segundo semestre lo vamos a comprobar. Hay que ser de una pasta muy especial para contarles a los ciudadanos que esto ya está chupado y que con las ayudas a los parados se arregla el problema. Maquillarán las estadísticas unos meses, pero enderezar la economía ni de broma. Al revés, están logrando que empeore nuestra competitividad, que se eleve nuestro endeudamiento hasta límites insoportables y nos costará más salir, aunque nuestros socios y otras áreas del mundo lo logren.

En estos días se han conocido las cifras de actividad de la industria y los servicios y son para echarse a temblar. La bolsa se repliega, los autónomos y las empresas cierran por decenas y una de cada cinco hipotecas acabará en mora. El panorama es aterrador y el gobierno sigue de vacaciones, aunque se haga alguna foto coyuntural, y la oposición les espera en septiembre. Entretanto, el gobierno no pierde oportunidad de colarnos algo y nos vendió otra de sus medidas improvisadas y de eficacia nula para lo que nos está pasando. Ahora resulta que sólo accederán a la ayuda de los 420 euros los que se hayan quedado sin ayudas desde el 1 de agosto pasado. Esto quiere decir que más de un millón de personas se quedarán fuera. ¿No iba Zapatero a proteger a todo el mundo? ¿Zapatero no era el que decía que nadie se quedaría en la cuneta con este gobierno?

Y de los autónomos qué quieren que les diga. Este año pueden echar el cierre a su actividad más de 200.000 y el gobierno sigue sin contar con ellos para nada. El caramelo del pasado jueves no es más que lo mismo prometido hace meses con entrada en vigor en 2011. Y mientras qué. Pues, mientras, nada. ¡Si no les tienen en cuenta ni en la mesa del diálogo social! A este gobierno no le gustan los emprendedores ni los empresarios. Son aves de rapiña y su voracidad es la que nos lleva siempre a las crisis que quieren resolver echando gente a la calle que es realmente con lo que disfrutan los empresarios.

En fin, habrá que prepararse, lo dice todo el mundo, para un otoño más que caliente, dramático. ¿Seguirá el gobierno empeorando las cosas con su inacción promovida por los sindicatos? Nos tememos lo peor.

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