José Luis Gómez – A vueltas con España – Rajoy y Feijóo.


MADRID, 05 (OTR/PRESS)

El influyente diario El País y también algunos periódicos de la derecha madrileña se han ocupado en agosto de descubrir la estrella de Feijóo. Para unos, el presidente de la Xunta se perfila como el principal barón del PP en España, se supone que de la mano de su paisano Mariano Rajoy, quien de paso estaría midiendo más su relación con Francisco Camps. Para otros, Feijóo se perfila ya como sucesor de quien curiosamente se supone que tiene la mejor oportunidad de su vida para ser presidente del Gobierno. Desde OTR y, por tanto, desde este periódico, ya avanzamos en julio el carácter emergente de Feijóo, con apenas tres meses en su flamante empleo como presidente de la Xunta. Este tipo de especulaciones siempre son arriesgadas y, desde luego, no siempre se cumplen; sobre todo en el PP, donde todo un líder como Rodrigo Rato se quedó en el camino para mayor gloria, precisamente, de Mariano Rajoy, a quien desde siempre se le busca sucesor.

Como ya decíamos en julio, la clave del estrellato de Feijóo está en que el joven presidente gallego ganó en marzo unas elecciones con mayoría absoluta a la primera de cambio, estando en la Oposición, y devolvió el ánimo al PP en toda España, donde Mariano Rajoy se benefició del éxito de su paisano, extrapolando su eco a las europeas de junio. Pero además de estos datos, reales como la vida misma, en el propio Feijóo puede que haya voluntad de encauzar las intuiciones de la prensa y, sobre todo, de hacer méritos para agradar en Madrid. Obviamente, este valor emergente de la derecha española no es tan ingenuo como para reconocerlo en sus declaraciones públicas; al contrario, toma distancias del asunto, pero sin alejarse tampoco demasiado, acaso consciente de que el futuro es lo único que no está escrito.

Alberto Núñez Feijóo ha tenido y tiene buenos maestros, entre ellos uno tan sutil como el ex ministro José Manuel Romay Beccaría, que fue quien le descubrió para la política. También ha contribuido a impulsar y orientar su carrera el ex vicepresidente Francisco Alvarez Cascos. Después llegaron sus aproximaciones al alcalde Alberto Ruiz Gallardón y también a Mariano Rajoy, pero ya más de tú a tú. En el PP todos recuerdan que José María Aznar también fue presidente autonómico antes de desembarcar en Madrid y llegar a la presidencia del Gobierno. Pero hay dos circunstancias muy diferentes: ni la Galicia de hoy es la Castilla-León de aquel entonces ni Mariano Rajoy es Manuel Fraga en retirada. Rajoy es un experto en sobrevivir, a menudo a base de no implicarse con nadie, ni siquiera con sus amigos. Y también sabe lo que ya empezamos a ver todos: Alberto Núñez Feijóo sería hoy un candidato casi imbatible ante José Luis Rodríguez Zapatero, al que supera en valoración, mientras que Mariano Rajoy es un líder de un gran partido, peor valorado que ZP, a pesar de todo lo que éste está sufriendo en medio de la crisis.

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA

Lo más leído