Fernando Jáuregui – La semana política que empieza – Dos «cumbres» para ZP


MADRID, 4 (OTR/PRESS)

Ya sé, ya sé que a Zapatero le resulta mucho más fácil, pese a las dificultades idiomáticas, entrevistarse con Obama que con Rajoy. Y es que, en ocasiones, las divergencias ideológicas, o de sentido del humor, alejan mucho más que las del lenguaje. Recientemente, Mariano Rajoy decía que se entiende con el presidente del Gobierno, en privado, bastante mejor de lo que se dice por ahí. Ojalá que ese entendimiento, que no creo que sea tanto, les sirva para pactar muchas cosas en bien de España.

Temo que no: el empecinamiento es el preludio de las catástrofes y el Gobierno, por ejemplo, pese a lo que dicen los sondeos, la oposición, la calle, el Fondo Monetario Internacional, pese a lo que sugieren Solbes y Sevilla, los expertos, la prensa salmón y no tan salmón, sigue empeñado en subir los impuestos y en presentar unos Presupuestos que todos, o casi, tachan de inconvenientes. Así, ganar popularidad, con todos -o casi_en contra, es imposible, y bien que lo reflejan los sondeos que hemos visto este fin de semana y otros anteriores.

Como la inmensa mayoría de los encuestados, yo también estoy convencido de que, si ahora se celebrasen las elecciones, las ganaría el Partido Popular, pese a los bajos índices de popularidad que los sondeos, de forma unánime y reiterada, dan a Rajoy. Pese al «caso Gürtel» y a la pésima gestión que de esta crisis están haciendo la dirección nacional y la valenciana del PP. Ganaría Rajoy -no me cabe duda de que él será el candidato de su partido- quizá no porque la gente confíe mucho en el PP o en él, sino porque va dejando de confiar aceleradamente en este PSOE, parece.

Lo cierto es que, si se ponen la mano sobre el corazón, Zapatero y Rajoy tendrán que acordar, al menos, una cosa: que sus índices respectivos de popularidad andan ya por los suelos. Solamente uno de cada cuatro españoles confía sin matices en ZP, solamente uno de cada cinco en Rajoy. Y que no me diga el presidente del Gobierno que la crisis económica pasa factura a todos los líderes europeos, porque no es así: ahí tiene usted los casos de Merkel, o del portugués Sócrates, que acaban de ganar sus respectivas reelecciones. Y que no me diga Rajoy, por favor, que su popularidad no aumenta por no sé qué conjuras policíaco-judiciales-mediáticas en su contra. Puede que a Rajoy lo ataquen algunos, pero, desde luego, Zapatero no tiene ya quien le escriba (a favor).

Dicen que ZP confía mucho en sus encuentros con Obama, que serán dos o tres -el primero, dentro de unos días; luego, acaso un par de ellos durante la presidencia española- en los próximos meses. Y que piensa que una buena gestión durante la presidencia española de la UE le hará recuperar la confianza de los españoles perdida. Ya veremos.

Puede que, para finales del año próximo, estemos empezando a salir de una crisis que golpeará muy duro en 2010; o que no estemos acostumbrando a instalarnos en ella. Puede, incluso, que sean verdad los rumores que dicen que ZP anda dándole vueltas a la cabeza en el sentido de no presentarse nuevamente a las elecciones generales, colocando a un sustituto/a al frente de la candidatura. Echémonos a temblar.

Pero bueno: no hagamos, en todo caso, esa futurología política a la que tan aficionados somos en cuanto pisamos uno de esos cenáculos y mentideros tan abundantes en la capital de las obras y las zanjas. Lo importante ahora es ver cuánto, y cómo de bien, acuerdan los dos principales líderes nacionales cosas que son del interés de todos. Seguir distanciados sólo hará que aumente su distancia respecto de los encuestados, digo de los ciudadanos.

fjauregui@diariocritico.com blog: http://diariocritico.com/blogs/politica/

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído