Julia Navarro – Escaño Cero – Políticos y ciudadanos.


MADRID, 5 (OTR/PRESS)

Dos encuestas publicadas este fin de semana por dos periódicos importantes, La Vanguardia y El País, reflejan que los ciudadanos no confían en Rodríguez Zapatero para sacar a España de la crisis económica. Es más, los ciudadanos piensan que el presidente improvisa. Por si fuera poco, en la encuesta de La Vanguardia, elaborada por la empresa demoscopica de Julián Santamaría, uno de los «magos» de las encuestas, se apunta a que si ahora hubiera elecciones ganaría el Partido Popular.

De manera que nos encontramos con que la crisis pasa factura a Zapatero y sin embargo los casos de corrupción, el escandaloso caso Gürtel, no le resta ni un voto al PP. El peligro es que los populares crean que puesto que los electores no parecen dispuestos a castigarles por sus casos de corruptelas eso significa que les eximen de responsabilidad. Y, más allá de lo que los ciudadanos votemos en las urnas, lo cierto es que hay que distinguir entre responsabilidades políticas y responsabilidades penales.

Que el caso Gürtel huele que apesta es una realidad por más que Mariano Rajoy y su equipo insistan en mirar hacia otro lado como si lo de Gürtel no fuera con ellos.

En cuanto al «desafecto» que empiezan a mostrar los ciudadanos por el presidente Zapatero es evidente que se debe a que le han visto demasiado a menudo improvisar, pero improvisar ante una crisis económica que está arrojando un saldo de miles y miles de parados, es algo que los ciudadanos no están dispuestos a pasar por alto.

Zapatero se empeña en hacer políticas supuestamente de izquierdas que se refieren a cambiar las costumbres de nuestro país, y que sabe que irritan a buena parte de la sociedad, eso le sirve para poder decir que el suyo es un proyecto de izquierdas. Pero para una minoría, que seguramente está encantada con ese cambio profundo de costumbres y de valores, la mayoría de los ciudadanos están ahora más preocupados por qué va a pasar con su puesto de trabajo que con la nueva legislación del aborto.

A nuestro presidente le gusta hacer una política de fuegos artificiales, pero ahora mismo la sociedad no tiene ganas de florituras. Es verdad que faltan tres años para las elecciones generales, y ese tiempo en política es una eternidad, de manera que Zapatero puede volver a congraciarse con los ciudadanos, pero lo logrará con políticas serias, sin demagogias. En cuanto a Mariano Rajoy, por más que se empeñe no podrá seguir mirando hacia otro lado sin asumir su responsabilidad y limpiar su partido. Ya digo que las encuestas le dan ganador, pero aún queda mucha carrera por delante.

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