Carmen Tomás – Moción de censura.


MADRID, 6 (OTR/PRESS)

Los economistas se desgañitan. Da igual que pertenezcan a organismos oficiales o que vayan por libre. España necesita, entre otras muchas cosas, una reforma del mercado laboral. El último en decírselo alto y claro a Zapatero ha sido el gobernador del Banco de España. Un ratito antes se lo había dicho su antiguo ministro de Administraciones Públicas y casi profesor de economía, Jordi Sevilla. Zapatero no quiere escuchar. Tampoco atiende a los informes de los economistas del FMI que nos hablan de un lustro en blanco. En realidad todos van más allá y creen que sin una política de gasto muy restrictiva y algunas cosas más nuestro país tardará años en salir del hoyo.

De hecho, los últimos indicadores son muy preocupantes. Y no sólo, con ser muy importante, el de la confianza de los consumidores. Zapatero no escucha ni a los de fuera ni a los de dentro. Son ya demasiadas fuentes las que coinciden en apuntar al próximo que se va: el secretario de estado de Economía, Campa. Un personaje ausente que abogó por la reforma del mercado de trabajo que incluyera un contrato nuevo con un despido más barato. El presidente está más sólo que la una y sólo los incondicionales, los que no tienen más asiento que la política, le calientan la oreja y le dicen sí a todo, aunque nos lleve a la deriva.

Los presupuestos han comenzado su recorrido por el Congreso y es estremecedor comprobar que pasarán el trámite a costa de prebendas y más gasto. Las cuentas son una sarta de mentiras y de malas previsiones que no sirven para nada absolutamente, más que para comprobar que el Gobierno está desnortado, sin rumbo y a la deriva. La subida de impuestos servirá para seguir gastando y desde luego no para reducir el déficit que ya son demasiados los que sitúan más allá del 12 por ciento del PIB, con una magnitud de deuda pública desconocida en nuestro país.

El martes se conocían los datos de Eurostat y España ya roza el 19 por ciento de paro sobre la población activa, fruto de lo mal que se han hecho las cosas y causa de muchos males que aún no hemos visto de forma cruda. Entre otras las dificultades por las que pasará nuestro sistema de Seguridad Social donde la relación cotizantes- pensionistas se estrecha dramáticamente. El Gobierno está incapacitado para sacarnos de la crisis y se acerca la hora en que los grupos medianamente sensatos que ven que el estado se acerca a la quiebra deberían dar un golpe de timón a la situación y pensar en una moción de censura a un Zapatero que se aferra a la mano de unos sindicatos comprados que no quieren perder sus prebendas.

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído