Victoria Lafora – Parejas de hecho y amantes ocasionales


MADRID, 10 (OTR/PRESS)

Antonio Basagoiti, presidente del Partido Popular del País Vasco, echa una canita al aire. De manera ocasional, como se hacen estas cosas, abandona a su «pareja de hecho», a los socialistas vascos y se lanza en brazos del PNV. ¡Que cosas tiene el amor! Y todo a cuenta de si los pesqueros vascos que faenan por aguas de Somalia, deben o no deben llevar personal militar a bordo para protegerles de los piratas.

Tampoco es agua de borrajas ese amor que de pronto le ha entrado al PNV por el ejercito español, tan denostado, tan mal vista su presencia en Euskadi. Ahora resulta que se le añora porque algo que consideran suyo, los barcos atuneros, corren peligro. Y no se plantean la posibilidad de que los armadores contraten protección privada, no, se demanda la presencia de soldados, esos que no les gusta ver en sus calles. Así es la vida; aquí sí, aquí no, depende de… Seguro que en las actuales circunstancias tampoco le harían ascos a la guardia civil.

Y a todo esto, los joyeros, cuyos establecimientos son atracados una y otra vez por bandas criminales, con mas de un resultado de muerte, se preguntan ¿Y yo, y nosotros? ¿Van a poner también infantes de marina para proteger nuestros negocios? Porque no olvidemos que los atuneros que faenan en esas peligrosas aguas, con un tamaño tres veces mayor que el mar Mediterráneo, lo hacen lógicamente por negocio, para capturar el mayor número posible de atunes, que luego venden casi en su totalidad a Japón, y con pingues beneficios. Y nadie dice que no deban hacerlo, pero sabiendo a lo que se exponen y tomando las medidas adecuadas, entre otras la de la protección privada y pagada por sus armadores, no por los contribuyentes que obtienen muy poco beneficio de todo esto.

Dicho lo cual hay que añadir que el principal problema, hoy, son los marineros secuestrados en el Alakrana; su seguridad, su liberación y su regreso a casa. Estén donde estén sus casas, el País asco, en Andalucía o en Albacete. Y en ello si que se debe exigir al Gobierno español poner el mejor y mayor de sus empeños. Discretamente pero eficazmente.

El Partido Popular, en este tema como en tantos otros, debería también ayudar a que ese final feliz se logre y no tratar de levantar grandes olas que confundan el oleaje que tienen montado con el caso Gürtel.

Y, sobre todo, cuidado con las canas al aire en el País Vasco -por ambas partes- porque lo peor sería un divorcio, ahora que van tan bien las cosas.

VICTORIA LAFORA

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