José Cavero – El caso Faisán reaparece.


MADRID, 12 (OTR/PRESS)

Pocos días después de que se anunciara el propósito de dar carpetazo al Caso Faisán, a la espera de que algún día se conozca algún dato esencial sobre la autoría del chivatazo que llegó al responsable etarra de las extorsiones, desde el diario El Mundo, que ha sido el medio que en mayor medida ha destacado este asunto durante los últimos años, llega una nueva información e hipótesis de trabajo: Dos mandos de la lucha antiterrorista, según estos nuevos datos, aportaron al juez Baltasar Garzón indicios sobre el posible autor del chivatazo policial a ETA en el caso Faisán. Los dos son comisarios y apuntaron a la misma persona: el inspector jefe Carlos G. Se trata, precisamente, del responsable del equipo al que se le encargó averiguar a las órdenes de Garzón quién dio el soplo. Ese grupo, señala esta fuente informativa, era también el encargado del operativo sobre la red de extorsión de la banda y de vigilar al etarra Joseba Elosúa, que fue quien recibió el chivatazo.

Explica la misma información que Carlos G. ha sido condecorado por el Ministerio del Interior en tres ocasiones con un distintivo que significa un incremento salarial bruto del 15%. Los dos comisarios señalaron como posible causa del chivatazo las motivaciones políticas del citado inspector jefe, aunque dejaron abierta la puerta a que hubiera recibido órdenes para dar el soplo a Elosúa, dueño del bar Faisán, epicentro de la red de extorsión que alimentaba al entramado financiero de ETA. Según ha podido saber el periódico El Mundo, en el sumario hay un informe revelador, elaborado por quien era comisario de la Unidad Central de Información (UCI), José C., que apunta en esta línea y pone la lupa en la actuación del inspector jefe Carlos G. En concreto, en ese documento el comisario de la UCI denuncia que el mando responsable de la operación contra el entramado financiero de ETA -el mismo que luego investigó el chivatazo- se había mostrado en contra de esa actuación al considerar que podía perjudicar el llamado proceso de paz. Cuando se produce el chivatazo, el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero llevaba ya varios meses manteniendo negociaciones con la banda terrorista.

Recuerda también esta crítica que el chivatazo es una pieza separada del sumario sobre la red de extorsión de ETA. En ella figura el contenido de la conversación que mantuvo Joseba Elosúa con su cuñado en el coche y que fue grabada por la Policía con un micrófono de ambiente. Su análisis fue el que destapó el chivatazo, ya que es Elosúa el que advierte a su cuñado de que ha recibido un soplo policial, de que está siendo investigado y de que no puede pasar a Francia con dinero de los extorsionados por la banda terrorista ya que hay un operativo en la frontera con Francia.

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