Julia Navarro – Escaño Cero – El partido de los líos.


MADRID, 27 (OTR/PRESS)

¿Y Rajoy dónde está? Lo pregunto porque el espectáculo que están ofreciendo los populares es de tal tamaño que sorprende que el líder del partido opte por mantenerse en segunda línea como si no fuera con él.

El caso es que Esperanza Aguirre le está plantando cara a Rajoy a propósito de la renovación de cargos en Caja Madrid. La presidenta madrileña quiere colocar a su hombre de confianza, Ignacio González, y Mariano Rajoy tiene su propio candidato, al parecer Rato o el que fuera secretario de Estado Luis de Guindos. Por si fuera poco en este enredo, el Gobierno no parece dispuesto a que Rodrigo Rato sea el elegido y su hombre en Madrid, Tomás Gómez, no deja de decir sobre esta cuestión una cosa un día y la contraria al siguiente.

Pero el lío está en el PP, en la batalla interna entre sus dirigentes, en las heridas abiertas con el caso Gürtel que ha dejado a unos cuantos de sus dirigentes abrasados, entre ellos Francisco Camps.

Los «marianistas» aseguran que su jefe es así, que prefiere hacer las cosas con tranquilidad, que no es partidario de hacer declaraciones histriónicas o de hablar más de la cuenta. Esta es la versión amable. Sus adversarios aseguran lo contrario: Rajoy es un hombre incapaz de afrontar los problemas, dándoles una respuesta inmediata, los deja pudrir. No tiene autoridad y, por tanto, es incapaz de imponerla. No es capaz de dar la cara y habla a través de terceros. Etc, etc, etc.

Lo cierto es que con el caso Gürtel, Mariano Rajoy ha preferido echar balones fuera y ahora con el lío de Caja Madrid tampoco sale a primera línea. Es un líder al que no se ve cuando hay problemas y eso es un síntoma de como actuaría en caso de convertirse un día en presidente. Ante cualquier crisis, Mariano Rajoy no está y no contesta.

En mi opinión, en estos momentos el PP carece de la argamasa suficiente para ser un partido unido, para ofrecer un proyecto sólido, para inspirar confianza en los electores. Los ciudadanos vienen demostrando en las elecciones que no les gustan los partidos con problemas internos, donde priman las peleas. Y por más que Rajoy confíe en que los ciudadanos castiguen a Zapatero por su gestión de la crisis, lo cierto es que un PP peleado, dividido y sin líder, difícilmente puede ser alternativa.

El drama del PP es que carece de liderazgo sencillamente porque Rajoy no ejerce o su manera de ejercer de líder es tan peculiar, tan tenue, con tanto melindre, que no se ve. Desde luego, los usuarios de Caja Madrid están siendo víctimas de esta pelea entre los dirigentes del PP y habrá que esperar que esa pelea no ponga en peligro las cuentas y los ahorros de esos millones de personas que han confiado hasta ahora en Caja Madrid.

Lo menos que se puede decir es que son unos irresponsables. ¡Ah¡ y en cuanto a las declaraciones del vicealcalde de Madrid, el señor Cobo, es un capítulo más en el ajuste de cuentas entre marianistas y aguirristas. Pero de sus declaraciones se trasluce que no es todo oro lo que reluce en la corte de la presidenta de Madrid.

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