José Luis Gómez – A vueltas con España – El liderazgo de Blanco


MADRID, 8 (OTR/PRESS)

Cuando fue nombrado ministro de Fomento, José Blanco cerró su viejo blog de socialista de lengua afilada y se dejó rodear en público por grandes empresarios a los que suponemos en la derecha económica. Incluso coqueteó a la vista de todo el mundo con la presidenta madrileña, la popular Esperanza Aguirre, con quien había tenido sus más y sus menos. Blanco pasó de ser un hombre de Zapatero en el PSOE a ser el hombre con más capacidad de inversión en España, sin renunciar a lo primero. Era lógico que a la derecha no le pasará inadvertido ni lo uno ni lo otro, sobre todo lo segundo, y también que al propio Blanco le apeteciera pulir sus aristas para ofrecer una imagen más de Gobierno y menos de partido. En apenas unos meses, el objetivo parece cumplido, pero Blanco está muy lejos de anclarse en la tecnocracia propia de un ministro inversor. Su blog político ha vuelto a funcionar, con nuevo look, y su discurso es hoy por hoy el segundo de más nivel del Gobierno, solo por detrás de Zapatero.

Blanco devora comparecencias en los medios como ministro de Fomento pero si minutásemos sus intervenciones veríamos que el mayor porcentaje de su tiempo lo dedica a la pedagogía política en defensa del Gobierno, no solo de su departamento, sin renunciar jamás al ninguneo de Mariano Rajoy como líder del PP, ni a la defensa de los valores socialistas como alternativa a la derecha. Es más, este fin de semana ha pasado por el programa «A vivir que son dos días» y ha dejado caer una decisión que en principio le corresponde a Zapatero: Blanco se mostró convencido de que ZP será el próximo candidato socialista para las elecciones de 2012.

En apenas unos minutos, el «número dos» del PSOE ha reforzado la maltrecha figura de ZP, le ha salvado la cara a la vicepresidenta viajera, ha puesto en valor la negociación sobre el secuestro del «Alakrana» y en medio de tanto despeje de balón envenenado le quedó tiempo para un buen taconazo a su paisano Rajoy, al que obsequió con la ironía: «Soy partidario de consolidar a Mariano Rajoy, pero la realidad es que muy pocos en su partido creen en él». Ya en tiempo de descuento, unas pinceladas sobre el ministerio, no vaya a ser que alguien se olvide de lo que manda sobre la llegada de la alta velocidad a Barajas o en la construcción del AVE entre Barcelona y Valencia. ¿Y la crisis? ¡Qué crisis! Para Blanco, los ciudadanos sabrán valorar con perspectiva los esfuerzos del Gobierno en los tiempos de crisis. ¿Alguien da más?

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