Pedro Calvo Hernando – Dejados de la mano de Dios.


MADRID, 1 (OTR/PRESS)

Estas últimas semanas del año este país parece dejado de la mano de Dios. El secuestro de los tres cooperantes llega después de acontecimientos como el del Alakrana, los escándalos en torno a Gürtel, la tragicomedia del SITEL, el conflicto de la saharaui en el aeropuerto de Lanzarote o la amenaza de la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatut, por destacar algunas de las pesadillas más relevantes. Pero este secuestro de Mauritania encierra una gravedad potencial muchísimo mayor que lo anteriormente destacado. Llueve sobre mojado y tal vez la experiencia de los errores del Alakrana nos sirva a todos para no repetirlos. De momento, el primer partido de la oposición comienza con buen pie y se pone incondicionalmente al lado del Gobierno para apoyar el encuentro de una solución. Eso es lo que debió hacer en el caso del atunero. Y más teniendo en cuenta que políticamente el PP podría sufrir sobre sus espaldas el peso del reciente pasado, si se confirmase la autoría de Al Qaeda. Con el Gobierno comparte Afganistán, pero tiene en exclusiva la guerra de Irak.

Cualquier secuestro es criminal, pero quizá lo es un poco más si las víctimas son personas entregadas a causas nobles como los tres cooperantes de esa ONG catalana, que no guardan absolutamente ninguna relación con el objeto de las hipotéticas reivindicaciones de los secuestradores. Nada que ver con la responsabilidad de las guerras de Irak y Afganistán ni con las acciones gubernamentales para combatir el terrorismo yihadista. Nada que ver con el trasfondo histórico-político-religioso de la pérdida de Al Andalus ni cualquier otro hecho por el estilo. Un Gobierno del PP nos metió en Irak y otro Gobierno socialista nos sacó de allí, pero es mucho pedir que los secuestradores sean capaces de hacer finos análisis políticos. Y como desde el principio me manifesté contrario a la presencia de tropas españolas en Afganistán, este suceso no tiene por qué hacerme cambiar de opinión. Los secuestradores han cometido un horrible disparate y no hay más salida que la liberación de los tres cooperantes.

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído