José Cavero – Esta vez, la oposición apoya al Gobierno.


MADRID, 2 (OTR/PRESS)

Todavía muy reciente el caso Alakrana y las explicaciones finales que requirió la solución del secuestro del pesquero y de sus 36 tripulantes se produce un nuevo caso de secuestro, ahora de tres cooperantes de la ONG barcelonesa Acción Solidaria. Sobre esa reciente experiencia, sin duda, está actuando el Gobierno. Mientras desarrolla todas las actividades en su mano, con la colaboración diplomática y, en lo posible, militar y de búsqueda sobre el terreno, con las autoridades de Mauritania, despliega también las acciones que están a su alcance en la relación con otros países de la zona, consciente, sin duda, de que los secuestradores, probablemente la línea magrebí de Al Qaeda, buscarán de obtener alguna ventaja también de orden político, por ejemplo, mediante el canje de algunos presos islamistas en cárceles españolas.

El Gobierno teme exigencias inasumibles, si se confirma la autoría del secuestro. Porque, para el Gobierno, aún siguen abiertas todas las hipótesis. Pero nada de esto quiere divulgar el Gobierno, consciente de que un pormenorizado y excesivo nivel de información será aprovechado, sobre todo y en primer lugar, por los propios secuestradores y sus probables cómplices y colaboradores. De modo que aplica el secreto de Estado y la conveniencia de resultar especialmente cauteloso: lo que hace lo conocen sus diplomáticos, y será difícil que esta vez lleguen a producirse relaciones directas de los secuestradores con los familiares de los secuestrados o con los medios informativos. Es más probable que no haya otro interlocutor que el Gobierno, o los gobiernos de los países vecinos. Y únicamente la Audiencia Nacional tendrá una última palabra, toda vez que ha iniciado las correspondientes diligencias previas para investigar el secuestro.

De momento, no se sabe siquiera, o ni siquiera se divulga, donde están los retenidos, aunque se han producido informaciones contradictorias sobre ese particular. Ya ha comenzado la utilización de informaciones falsas como procedimiento para elevar la tensión. Otra enseñanza del Alakrana: el Gobierno se propone tener informados de sus gestiones a los familiares, pero con esa cautela previa de que las informaciones no debieran poder llegar a los secuestradores y sus cómplices políticos, lo que complica mucho esa tarea de tener permanentemente informados a los familiares.

Así las cosas, el PP, como Convergencia e IU, han dado ya su apoyo explícito a las tareas que realiza el Gobierno, en un gesto y una actuación que rectifican lo sucedido con el caso del atunero vasco. Incluso el PP, que tenía prevista una pregunta a la titular de Defensa sobre el Alakrana ha decidido retirarla. Eso sí, aún quedan voces discrepantes con la línea oficial del PP. Por ejemplo, la de Esperanza Aguirre, que insiste en proclamar que el Gobierno dejó escapar a los piratas somalíes. En la misma línea de reclamar violencia contra los secuestradores -en el Alakrana como en los cooperantes catalanes- algunas otras figuras del PP, como Edurne Uriarte, también reclaman mayor «actitud enérgica» y menos contemplaciones por parte del Gobierno de Zapatero y Moratinos…

Por su parte, el presidente de Mauritania ha permitido volcarse para liberar a los rehenes y ha aceptado la ayuda española en los rastreos que se efectúan para la localización de los secuestrados, algo que inicialmente se negó. Incluso se asegura que se han sumado en esa búsqueda elementos del Polisario, que conocen bien el territorio. Precisamente el Polisario acusaba ayer a Rabat de intoxicar con una posible liberación y utiliza el secuestro de los cooperantes para avivar el conflicto. Insisten algunas fuentes en que los servicios secretos conocen ya el punto exacto en el que están los secuestrados, aunque aún no parece que se haya producido contacto alguno. Y nos explican que esa inmensa región del Sahel está controlada por tres grupos islamistas inspirados en la doctrina de Bin Laden.

Y tampoco faltan las críticas a los organizadores de la caravana solidaria: por qué no viajaban protegidos, por qué por esa ruta, por qué tanta gente… Pero esas son cuestiones menores frente al enorme asunto de recuperar a los tres secuestrados por gentes de Al Qaeda…

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído