Julia Navarro – Escaño Cero – El idioma del médico.


MADRID, 2 (OTR/PRESS)

No sé ustedes, pero yo cuando voy al médico lo único que quiero es que éste sea un buen profesional que sepa curar. Por eso me parece una solemne majadería, naturalmente con una fuerte carga política, la decisión que desde hace años vienen tomando algunas comunidades autónomas, de valorar el idioma de los médicos más que su cualificación profesional. Y a este despropósito se une ahora la comunidad balear.

Se acaban de convocar oposiciones para ocupar plazas en la Sanidad pública balear y resulta que más de mil aspirantes han sido rechazados por no tener un buen nivel de catalán. No sólo eso, resulta que el conocimiento del catalán puntúa el doble que tener el doctorado en Medicina, y también puntúa más que haber dedicado años a la investigación, tener obra publicada, etc.

En estos momentos en la sanidad pública balear hay muchos médicos que no hablan catalán y que por ahora se salvan de la «quema», supongo que hasta que puedan cubrir todas las plazas. Lo más absurdo es que desde hace meses muchos trabajadores de la sanidad pública están haciendo cursillos de catalán para poder conservar su puesto de trabajo.

A mí me parece que cuando uno vive en una comunidad autónoma que tiene su propia lengua haga el esfuerzo de aprenderla. Yo al menos lo haría, pero siempre y cuando fuera voluntariamente. Quiero decir que se debería de poder trabajar en cualquier idioma, ya sea castellano o catalán, o vasco o gallego en las comunidades que tienen esta riqueza lingüística. Si uno habla sólo castellano no debe de ser discriminado y tampoco se le puede ningunear a la hora de obtener un trabajo.

Imagínense a alguien que sólo hable castellano pero que tenga una excelente formación, que sea incluso un genio de la Medicina, pero que no puede tratar a pacientes en Baleares porque no habla catalán y, sin embargo, otro médico sin tantas cualificaciones tiene la plaza segura sólo por hablarlo. Yo de verdad no creo que cuando vamos al médico nos preocupe que nos hable en castellano o en vasco, gallego o catalán, lo que nos preocupa es que nos cure.

Teniendo en cuenta que el castellano es el idioma oficial de todos los españoles no es de recibo que se discrimine laboralmente a aquellos que quieran trabajar en una comunidad bilingüe. Creo que hablar dos o más lenguas es una suerte y me parece que en un país como el nuestro, en que además del castellano hay otras lenguas, debemos de fomentarlas y defenderlas, pero no hacer el ridículo.

Las lenguas no se imponen y hacen un flaco favor quienes quieren imponerlas en detrimento de otras lenguas. La decisión del Gobierno balear es una solemne majadería que va en perjuicio de sus propios conciudadanos.

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