José Cavero – Matas lamenta el deterioro de su imagen pública


MADRID, 26 (OTR/PRESS)

No corren buenos tiempos para el ex presidente balear y ex ministro de Aznar, Jaume Matas, de cuyas finanzas tienen serias sospechas las autoridades tributarias y cuya gestión al frente del gobierno autónomo está abiertamente en entredicho. Ahora, el abogado del ex presidente de Baleares Jaume Matas, ha lamentado en nombre de su cliente, que el registro judicial practicado en Nochebuena en su casa palacio de Palma haya quebrantado su imagen pública. Para este abogado, Rafael Perera, el registro que efectuó el jueves la Guardia civil durante más de dos horas en la vivienda de Matas, imputado por presunta corrupción en el caso Palma Arena -el velódromo que pasó de un presupuesto inicial de 41 millones a 110- y la compra y decoración de este palacio, fue propio de un «terrorista» o un «capo».

Explica Parera que «si se investigase a un terrorista o a un capo del tráfico de drogas no se usarían recursos más contundentes y rigurosos que los que se utilizaron, la pasada Nochebuena, en el nuevo registro judicial practicado en la vivienda del ex presidente Jaume Matas». Según distintas fuentes, el registro, dirigido por la fiscalía anticorrupción y encargado por el juez del caso Palma Arena, José Castro, ha estado encaminado a la búsqueda de alguna caja de seguridad oculta en la vivienda, que los agentes no encontraron durante el primer registro, el pasado 6 de noviembre. En aquella ocasión, el abogado de Matas, afirmó: «No os preocupéis en buscar cajas de seguridad porque no las hay». El mismo letrado ha confirmado ahora que no han encontrado dicha caja en este segundo registro, después de haber revuelto los muebles con detectores de metales.

La fiscalía, que ha acumulado suficientes indicios para acusar al ex presidente balear de un supuesto delito de cohecho, sospechaba que la casa ocultara una caja de caudales. Los fiscales Juan Carrau y Pedro Horrach creen que en ella se guardó dinero en efectivo, con el que supuestamente la esposa de Matas, Maite Areal, compró un reloj Cartier, un Rolex, obras, muebles y cortinas, según ha documentado la Guardia Civil, que cifra el importe de las adquisiciones en unos 70.000 euros, gastados en cuatro meses.

Matas, que actualmente reside en Estados Unidos, está citado para declarar como imputado en el caso Palma Arena el 23 de marzo de 2010. La Justicia investiga su última etapa como presidente de Baleares, que está enturbiada por escándalos de corrupción. Cuatro ex altos cargos del PP han sido condenados a penas de cárcel mientras que 15 políticos baleares fueron detenidos de 2007. Más de una docena de dirigentes y ejecutivos gubernamentales (entre ellos dos consejeros) se hallan imputados.

Esta era la segunda vez que se registraba el «palacete» en el marco del Caso Palma Arena», esta vez en busca de cajas fuertes. En un comunicado enviado a los medios, Perera narra cómo se practicó el registro judicial este jueves por la tarde en la vivienda que el ex presidente del PP tiene en un palacete del centro de Palma, en busca de una caja fuerte que se creía oculta en el dormitorio del matrimonio Matas-Areal y que finalmente no apareció. Matas está imputado por el juez titular del Juzgado de Instrucción número 3 de Palma, José Castro, en el «caso Palma Arena», dentro del cual se investiga un supuesto incremento irregular de su patrimonio cuando era presidente de la Comunidad en la legislatura pasada. El fiscal atribuye a Matas un cohecho de «al menos» 1,5 millones por el «palacete». Perera recuerda que durante el primer registro judicial de la casa, practicado el 6 de noviembre, ya informó al juez, previa llamada telefónica a Matas, de que no existía ninguna caja fuerte y añade que entonces lamentó que el magistrado hubiera estimado que el ex presidente había «pretendido engañar al Juzgado». El abogado explica que, sin embargo, este jueves por la tarde recibió una llamada informándole del acuerdo de un nuevo registro en la vivienda, con el fin de, según el auto judicial, «localizar y abrir la caja de seguridad existente en la vivienda», por cuanto «la negación de la existencia de tal caja de seguridad (…) genera sospechas delictivas muy difíciles de justificar». En estas circunstancias, Perera indica que solicitó al juez un aplazamiento de la diligencia basándose en que, de existir la caja, podría ser localizada igualmente en días sucesivos «menos intempestivos que las horas de la Nochebuena», aunque su petición fue desatendida.

Por ello, el letrado se personó en el lugar para abrir la puerta a la comisión judicial, integrada por guardias civiles, el juez instructor José Castro y el fiscal Anticorrupción Pedro Horrach. El abogado denuncia que al llegar al edificio, y «pese al carácter rigurosamente secreto de la diligencia a practicar», se encontró con numerosos periodistas que «habían tenido previo conocimiento de la misma». Según narra en el comunicado, una vez dentro de la casa, los agentes, provistos de detectores de metales y con la asistencia de expertos del Tedax «con aparejos propios para la detección de explosivos metálicos» y ayudados con carpinteros especializados, estuvieron reconociendo, durante horas, los armarios del dormitorio del matrimonio Matas. En su búsqueda de dobles fondos o trampillas, denuncia Perera, «vaciaron todos sus cajones y estanterías, con el consiguiente manoseo (sin guantes) de ropa y efectos muy personales». La infructuosa búsqueda motivó, añade el representante de Matas, que la autoridad judicial acordase que el carpintero que había montado los armarios fuese conducido desde su domicilio de la localidad mallorquina de Sa Pobla hasta la vivienda del también ex ministro escoltado por efectivos de la Guardia Civil, para finalmente confirmar la inexistencia de caja alguna. «Ante la inutilidad demostrada de tal diligencia judicial -que ha tenido repercusión a nivel nacional, sobre todo por haberse llevado a cabo en la Nochebuena-, Jaume Matas lamenta haber visto afectada, de nuevo, innecesariamente, la intimidad de su casa, y concretamente de su dormitorio matrimonial», denuncia Perera en el comunicado. Por otra parte, apunta que el ex presidente «deplora el nuevo quebranto que su imagen pública ha padecido» y confía en que, cuando haya prestado declaración ante el juez -para lo que está citado en marzo, y haya aportado pruebas, «quedarán aclarados suficientemente los nueve hechos delictivos que ahora le son achacados». Según su abogado, entonces resultará además «evidenciado que todas las actuales imputaciones se reducen, en realidad, a una irregularidad de tipo fiscal, la cual, lógicamente, deberá ser objeto del adecuado tratamiento».

Las tribulaciones de Matas no habrán concluido.

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