Rosa Villacastín – El abanico – Carme Chacón: con los pantalones bien puestos.


MADRID, 7 (OTR/PRESS)

¡Qué país señor! Qué por segundo año consecutivo lo más importante que ocurrió en la recepción de la Pascua Militar que se celebró en el Palacio Real de Madrid, fuera el traje de la ministra de Defensa, no demuestra más que el machismo impera en nuestra sociedad con más fuerza de la que cabría esperar, viviendo como vivimos en una sociedad tan adelantada como la española. Perdón, tan adelantada en cuanto a derechos se refiere, pero tan atrasada cuando de lo que se trata es de enjuiciar la labor -no la imagen-, de una política, en este caso de la primera mujer con mando en plaza. Y nunca mejor dicho.

Si todo lo que verdaderamente preocupa a los ciudadanos de Carme Chacón es que se presente en una recepción oficial con pantalones y no con un vestido dos dedos por debajo de la rodilla, contenta debe estar la ministra. Yo al menos lo estaría si estuviera en su lugar porque demuestra que quienes la critican por su vestimenta, piensan que en todo lo demás lo esta haciendo muy bien, o tan bien como lo haría un hombre, lo que ya es un mérito. A las pruebas me remito, La diferencia es que mientras que a los ministros nadie les discute el color de sus camisas o de sus corbatas, a la ministra de Defensa -y no digamos ya a la Vicepresidenta Fernández de la Vega-, se les critica hasta por el color de la sombra de sus ojos o por el colorete de sus mejillas.

Pregunto: ¿No sería más lógico que se cambiasen las normas de etiqueta que seguramente fueron redactadas cuando la incorporación de la mujer a los puestos de alta responsabilidad eran una quimera casi inalcanzable? Yo al menos es lo que pienso, y como yo muchas profesionales que se niegan a vestir como lo haría Nati Abascal en esas mismas circunstancias. Lo que pido a las políticas, sean ministras o simples diputadas de a pie, no es que vayan por la vida como si desfilaran a diario por la alfombra roja, sino que cumplan con su trabajo y lo hagan bien.

De Carme Chacón me gusta su arrojo cuando a punto de dar a luz, cogió un avión y se fue a visitar a las tropas españolas que están en Afganistán. Eso, y que cambie lo que haya que cambiar en un ejercito que ha dado un giro de ciento ochenta grados abriendo sus puertas a las mujeres, independientemente de cómo vistan cuando van de paisana. Qué la Reina y la Princesa de Asturias reciban con traje largo no significa que el resto de las invitadas tengan que ir vestidas de la misma manera, basta con que sean un reflejo de si mismas y del papel que la mujer desempeña en la sociedad española del 2010. En el caso concreto de Carmen Chacón, creo que cumple con todos los requisitos exigibles a una mujer que tiene a su mando a miles de militares, hombres y mujeres.

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído