Fermín Bocos – Ni confianza, ni censura.


MADRID, 16 (OTR/PRESS)

El drama político se resume así: Zapatero y Rajoy son dos caballeros que suscitan un abrumador índice de desconfianza entre los ciudadanos -71 y 76 por ciento, respectivamente, según el último sondeo del CIS-. Hablo de drama, porque resulta que son los encargados de sacarnos del agujero en el que nos tiene sumidos la recesión económica. Para más inri, resulta que ninguno de los dos quiere saber nada del otro a la hora de poner en común planes o ideas para atajar el paro, detener el derrumbe de cientos de empresas o rebajar el gasto público. Por razones opuestas, ambos juegan a ganar tiempo. Zapatero para ver si escampa y apuntarse la recuperación y Rajoy porque confía en que el cabreo de los ciudadanos le entregue La Moncloa llave en mano.

Se habla mucho en los medios del debate de este miércoles en el Congreso; se habla como si fuera a resolver algo. Nada espero; nada diferente al habitual intercambio de descalificaciones. No irá a más porque ninguno de los dos ha querido arriesgarse: Zapatero planteando una cuestión de confianza y Rajoy inscribiendo en el Registro una moción de censura. Para lo primero, al presidente le falta fortaleza política; para lo segundo, al aspirante le sobra discurso pero le falta aritmética parlamentaria. La cuestión de confianza refuerza a quien la supera; la moción de censura lleva en volandas hacia el poder a quien la gana o, aunque pierda, si sabe aprovecharla, le deja el balón en el punto de penalti de cara a las próximas elecciones.

Como digo, ninguno de los dos se atreve. Les falta confianza en sí mismos. En ese registro coinciden con el grueso de los ciudadanos que, como reflejan las encuestas, desconfía de los dos. Lo dicho: ni confianza, ni censura. A ellos les va bien así. El problema es para nosotros.

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA

Lo más leído