Esther Esteban – Más que palabras – El regreso de los «Barredas».


MADRID, 8 (OTR/PRESS)

Esto que ocurre en el PSOE ya lo hemos visto. No pasa nada que no haya ocurrido antes y, sólo cambiando el nombre de los actores , podríamos estar ante la reposición de una película. Sabemos como fue el final de ciclo de Felipe González, como se desprendía de los suyos sin inmutarse y cada vez quería gente más sumisa, pero menos leal en su entorno. Cuanto más tronaba de puertas a fuera de la Moncloa, cuanto más chuzos de punta caían, más necesitaba del halago fácil y del peloteo sin escrúpulos que le dijera, dulcemente, que el sol lucía esplendoroso. ¡Que tendrá el ordeno y mando!, ¡que atracción fatal llega a tener el poder que todos, sin excepción, quieren encontrar la pócima que les haga eternamente jóvenes para mantenerse en el mismo¡

Zapatero está enfermo políticamente y algunos de los que dicen ser sus leales, de puertas adentro, le están haciendo creer que lo suyo es solo un costipado esporádico y puntual que se curará en un par de tardes dándose un reconfortante baño de populismo. El problema es que ni aprendió economía en dos tardes -por mucho que el malogrado Jordi Sevilla lo intentara- ¡ véase la catástrofe en la que estamos metidos ¡ ni lo que le pasa al presidente políticamente tiene un remedio fácil.

Estamos ante la reposición de una película que ya hemos vivido en el PSOE y en la Moncloa y todos lo sabemos, aunque el presidente no quiera ver esa reposición y sus leales, de puertas adentro, hagan lo imposible por ocultárselo para poder despellejarle a gusto de puertas para afuera. Felipe padeció y mucho lo que entonces llamábamos el poder del barones y por eso Zapatero lo primero que hizo nada más llegar fue quitar las baronías, con » b » por lo que pudiera pasar. Todo ha sido inútil porque ni él ni nadie puede reinventar la historia y eliminar de un plumazo al poder territorial contagiados, como están todos de las peores secuelas del nacionalismo. Si un nacionalista teniendo tan poco puede conseguir tanto ¿porqué los amos del territorio dentro del partido no pueden tener la sartén por el mango? se preguntan muchos mientras los barones regresan de nuevo.

Felipe tuvo al guerrismo -que se disfrazó de cooperante o de guardián de las esencias ideológicas de la izquierda cada vez que le convino- y tuvo a sus Bonos, Ibarras, Magagalles etc etc que, pasito a pasito, le segaron la hierba del liderazgo bajo los pies para hacerle pagar sus errores y también vengarse por la prepotencia y el desprecio que tuvo con quienes él consideraba inferiores y a Zapatero le han salido los suyos propios. Sus López, Montillas, Barredas o Varas. Son distintos actores pero el Films es el mismo, con una nueva versión adaptada a los tiempos que corren.

Lo que Barreda ha dicho ahora, eso de que » o cambiamos de rumbo o vamos a una catástrofe electoral » o de que sintoniza más con los militantes de su comunidad que con los dirigentes de Ferraz, incluso su apuesta por limitar los mandatos a ocho años no es nada nuevo. Ya lo hemos visto y vivido antes, pero evidencia todo un síntoma que no hay que despreciar y que se produce siempre como el preludio del final de un mandato. Es normal que el presidente castellano manchego mire solo por el catalejo unidireccional de su propio futuro electoral, que en Moncloa sitúan incierto. Es normal que sea consciente de que la marca de Zapatero le perjudica para sus intereses y en consecuencia que quiera alejarse de ZP porque, en vez de sumar le resta, y es normal que tire las patas por alto, aparentando desmelenarse contra los poderosos de su partido para curarse en salud. Si a él le vienen mal dadas en su región siempre podrá culpar de su descalabro a los errores del líder y a los pelotas de turno que le han conducido al precipicio y si sale victorioso en las autonómicas podrá lucir sus medallas, como propias, sin tutelas ni tutías (que diría Fraga) y vengarse de los que le están poniendo chinitas desde el aparato de Ferraz.. Lo de Barreda no es nuevo y hace bien en perfilarse es un verso suelto y distanciarse de este descontrol de ZP que tiene al país patas arriba. Lo nuevo es que ahora son los suyos quienes están poniendo a ZP en el disparadero desde la periferia sea Madrid, Toledo, Barcelona o Bilbao o Badajoz. La misma película con otros actores y previsiblemente con el mismo final.

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