Andrés Aberasturi – Este país sigue sin merecer un Gobierno que la mienta


MADRID, 11 (OTR/PRESS)

Otra vez el terrorismo y sus amargas circunstancias en las primeras paginas de los periódicos y con dos temas complicados: la nueva Batasuna y el caso Faisán, dos capítulos distintos de esta tristísima novela por entregas que ETA y sus secuaces llevan escribiendo medio siglo. Sobre el primero de los temas, el nacimiento de Sortu, la mayoría de la opinión pública y de la publicada no creen en la repentina aparición de la estrella de Belén a unos señores y una señoras que deciden de pronto, justo ante unas muy próximas elecciones, dejar el caminos de la justificación de todos los males y dirigirse pacíficamente al portal de la paz y la democracia. Nadie se lo cree, qué le vamos a hacer; y cuando nadie se cree una cosa, existen muchas posibilidades de que la cosa no sea cierta. Pero es que si lo fuera, si de verdad se ha obrado el milagro de la reflexión, los primeros interesados en no tener prisa serían ellos; si estuvieran convencidos de los que dicen, daría igual no presentarse a unas elecciones y esperar tranquilamente a las siguientes.

Hubo un tiempo en este país que se puso de moda un frase de los batasunos; fue cuando Esnaola -creo- se empeñó en llevarles casi a la fuerza al Congreso. Para conseguir el acta de diputados, tenían que acatar la Constitución de todos y lo hicieron -y esta fue la frase- «por imperativo legal». Pues estamos en la misma: para salvar la Ley de Partidos han hecho lo que tenían que hacer por imperativo legal, pero no parece que la cosa pase de ahí. Y queda el espinoso tema que me atrevía a comentar el otro día y del que no parece que nadie se haya hecho eco: condenar la violencia de ETA «si la hubiera». Mi teoría es que la hay mientras un solo ciudadano, por ejemplo, tenga que llevar guardaespaldas.

Y luego está lo del caso Faisán en el que el personal dice diego donde dijo digo o da largas cambiadas que no vienen a cuento como el ministro del Interior el otro día; preguntado sobre el tema concreto del chivatazo, respondió que lo que le molestaba al PP era el éxito de la guerra contra ETA y que la banda terrorista estuviera tan debilitada. Yo no sé si eso molesta o no al PP, pero la respuesta nada tenía que ver con la pregunta. Lo del Faisán huele ya muy mal y según va pasando el tiempo, aumentan las contradicciones y una vez más, la mayoría de la opinión pública y de la publicada tienen muy claro que allí pasó algo que nunca debió pasar y que ahora se trata de taparlo como sea. Fue precisamente Rubalcaba el que dijo la frase definitiva en el día mas negro de nuestra democracia, cuando los muertos de Atocha se contaban por decenas y decenas: «esta país no se merece un Gobierno que le mienta». Pues eso, señor Rubalcaba, sigue siendo válido. Usted verá.

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído