Antonio Casado – El PP, reprobado.


MADRID, 11 (OTR/PRESS)

Mal negocio hizo el Partido Popular este martes al presentar una iniciativa de reprobación contra el vicepresidente del Gobierno y ex presidente de la Junta de Andalucía, Manuel Chaves. Pretendía reprobar al veterano dirigente socialista, presidente del PSOE, por «su incapacidad para el cargo» y la «ausencia de explicaciones» en relación con el caso de los ERE de la Junta y los supuestos casos de nepotismo que se le atribuyen.

Lo curioso es que al final de la sesión, en la que la iniciativa sólo contó con los votos de sus proponentes y la abstención de todos los demás, parecía que el reprobado había sido el PP. Dicho sea a la vista de las intervenciones del resto de los portavoces parlamentarios que afearon la conducta del principal partido de la oposición por diferentes razones.

Tanto Jordi Cané (CiU) como Rosa Díez (UPyD) reprocharon a Mariano Rajoy, en la persona de Moreno Bonilla, el portavoz que defendió la iniciativa ante el pleno del Congreso, su tendencia a perderse en asuntos menores en vez de tener el coraje de presentar una moción de censura contra Zapatero. En cuanto al portavoz de ERC, Joan Ridao, dejó claro que su grupo no estaba dispuesto a hacerle al PP el juego de esconder la basura propia (en alusión al caso Gürtel) denunciando la basura ajena.

Por el PNV, Emilio Olavaria denunció la intención electoralista de la iniciativa presentada por el PP contra Chaves por un asunto que está perfectamente judicializado, amén de tratar de endosar al Congreso un asunto que corresponde tratar al Parlamento autonómico andaluz. Y, en fin, Francisco Jorquera, del BNG, reprobó -ese fue el verbo utilizado- al PP por su «doble moral», por presentar a imputados en sus listas electorales y tratar de empozoñar el debate político.

Lo cierto es que en el debate político este tipo de iniciativas tienen escaso recorrido. Recuérdense los intentos de reprobación anteriormente formulados por el PP, a los ministros Fernández Bermejo, Moratinos, Caldera, Magdalena Alvarez, etc. Nunca llegaron a ninguna parte. Es como tirar con balas de fogueo a las latas de coca cola. Aunque les den, nunca causan ningún daño. Y siendo de fogueo además es que no le pueden dar a nadie.

Algún medio políticamente afín al partido de Mariano Rajoy titulaba en su primera página este miércoles que los grupos parlamentarios habían dejado sólo a Chaves. Curiosa inversión de la carga de la prueba contra quien en este caso era un sujeto paciente, el elemento pasivo. El elemento activo era quien presentaba la recusación, el PP, y sobre este partido recae esa carga probatoria.

No hay disputa en ese sentido. Al que dejaron solo fue al PP. Todos los grupos, incluido el PSOE, por supuesto, reprobaron al PP por su empeño en sobreactuar y, por eso creo que fue el partido de Rajoy el que salió mal parado de la sesión del martes pasado.

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