Consuelo Sánchez-Vicente – Bildu, tras la burla el sarcasmo.


MADRID, 11 (OTR/PRESS)

Bildu va a pedir amparo a la Junta Electoral «por las descalificaciones e injurias» que dicen estar recibiendo después de que el etarra Ander Errandonea exhibiera al salir de la cárcel un cartel donde se leía «Bildu» y ETA». Las dos palabras juntas. ¿Una provocación «proetarra», con retintín? Todos sabemos que sí, sin duda, pero legalmente impecable, «gratis total», ya lo verán. El etarra portador es un ciudadano que sale de pagar su deuda con la justicia, o sea, que ya ha pagado, sin pena ni reproche penal pendiente: un señor libre. Como troitiño, ¿recuerdan?. Lo que anuncia, Bildu, es una coalición legal que concurre a las elecciones bendecida nada menos que por el Tribunal Constitucional, con el mismo derecho y en las mismas condiciones de exigencia de respeto que el PSOE o el PP. Y ese «eta» que está escrito entre las palabras independencia y socialismo de la pancarta no son las siglas de la banda terrorista, no, sino la conjunción copulativa «y» en euskera, aunque suene, se vea y se lea igual: ETA.

El candidato de Bildu a las Juntas Generales de Guipúzcoa, Martín Garitano, dice que lamentan «verse envueltos» en esta nueva polémica «de la derecha española extrema» que no les deja transmitir su proyecto para las diputaciones y los ayuntamientos a la sociedad, y tener que «soportar» encima que se les acuse de que no tener programa; «os pedimos – concluyen – que nos dejéis centrarnos en él y en la campaña propiamente dicha». ¡Pobrecillos, qué pena! En lo que tienen razón es en que esta polémica no la han creado ellos: se la debemos, todos, al Tribunal Constitucional. ¿Estaríamos en estas si el Tribunal Constitucional no hubiera desautorizado excediéndose en sus funciones al Tribunal Supremo? Desde luego que no.

«Hasta el Tribunal Constitucional español lo ha reconocido, apostamos por continuar desarrollando el proceso iniciado que nos debe llevar a la paz y a la normalización política», ha añadido a lo dicho por Garitano su colega de Alava, Amestoy. Ojalá, ¿verdad? A punto estaba de enternecerme cuando a uno de los periodistas presente se le ocurrió levantar la mano y preguntar qué pensaba Bildu de la foto de marras del etarra y la pancarta y, zas, va el demócrata y prohíbe las preguntas de los periodistas, en boca cerrada no entran moscas (en lo que, por cierto: no son los únicos) Punto en boca no vaya a ser que en una de estas se les escape algo que pueda sonar a que condenan el terrorismo y se líe parda, o en un ataque de sinceridad… jaleen… a la banda. Bildu, como ETA, es muy disciplinada, y ahora la estrategia es chitón y pies de plomo para no cometer ni un error que permita ilegalizarles o que les lleve sin querer a decir algo que suene a que condenan los casi mil crímenes que ha cometido la organización terrorista.

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído